Niños, Psicología

¿Cómo reconocer a un niño transexual a temprana edad?

La transexualidad infantil existe, es diferente a la orientación sexual y es necesario conocer de qué se trata, tanto para educar a tus hijos en el respeto, como para que, si son transexuales, puedan expresarlo con naturalidad.

Cada año que pasa, conocemos más casos de niños transexuales. La legislación española, anquilosada a este respecto debido a una insuficiente aplicación de la Ley de Identidad de Género de 2007, ha experimentado un gran avance en materia transexual por la vía de las leyes integrales de las Comunidades Autónomas de Navarra (2009), País Vasco (2012), Andalucía (2014), Canarias (2014) y Madrid (2016).

A falta de que finalice la tramitación parlamentaria de la Ley Integral por los Derechos LGTBI, que permitirá despatologizar la transexualidad, la acción visibilizadora y de apoyo a las personas trans y a sus familiares de asociaciones como Chrysallis o Fundación Daniela ha conseguido que la transexualidad en niños haya dejado de ser un tabú.

Conceptos a aclarar: sexo biológico, identidad de género y orientación sexual

Antes de citar y explicar los comportamientos que, como padre/madre, debes tener en cuenta para considerar que tu hijo pueda ser transexual, se hace necesario aclarar estos conceptos que se utilizan como sinónimos sin serlo:

  • Sexo biológico. Es el que nos asignan al nacer, en función de la genitalidad. De esta manera, se asume e impone que tener pene te hace hombre y tener vulva, mujer
  • Identidad de género. Se establece en torno a los 3-4 años y está relacionada con cómo vivimos y sentimos nuestro cuerpo y nuestra forma individual de vivir el género. Este último puede coincidir o no con el sexo asignado al nacer. Aquellas personas en las que el sexo biológico y la identidad de género concuerdan reciben el nombre de cisexuales. En cambio, las personas trans son aquellas que no se identifican con el sexo biológico que, de forma externa, se nos ha asignado al nacer. Llegados a este punto, es importante dejar claro que los genitales no dan la identidad de género, puesto que la identidad es lo que tú sientes que eres. Asimismo, también es crucial extender la idea de que, si eres trans, no estás en el cuerpo equivocado (de hecho, hay muchos trans que no se operan), es decir, no significa que no te identifiques con tu cuerpo, sino, simplemente, que no lo haces con lo que las personas esperan que debes ser según los que nos han asignado al nacer. Por último, también existen las identidades no binarias, personas que no se identifican como hombre o mujer y también son trans. Por eso, es importante hablar con lenguaje inclusivo y dirigirse al niño con la vocal con la que él se identifique, niño, niña, niñe (genérico neutro por el que se apuesta)
  • Orientación sexual. Es la preferencia afectiva o sexual de una persona hacia otras. Orientación sexual e identidad de género no están relacionadas. Se puede ser transexual y heterosexual o transexual y homosexual, bisexual, asexual…

transexualidad en niños

Señales que indican que tu hijo puede ser transexual

Hablar de señales es un tema espinoso porque parece asemejar la identidad trans con una enfermedad que se diagnostica según una serie de síntomas. La transexualidad no es una enfermedad ni una patología ni un trastorno, y la experiencia de un niño no tiene por qué coincidir con la de otro.

Dicho esto, los indicativos más comunes que expresan que tu hijo es transexual son los siguientes:

  • Que exprese su deseo de vestirse con prendas asociadas al género opuesto. Esto no siempre significa que tu hijo sea transexual, puesto que el género es una construcción social y ningún objeto, en sí mismo, tiene género, aunque, culturalmente, se le haya vinculado con hombres o con mujeres. Por ejemplo, ser niño y querer llevar vestido no significa necesariamente que el motivo sea que es transexual, sino solo que le apetece ponerse esa prenda
  • Que, cuando se presente ante desconocidos o familiares, se identifique con un nombre diferente al suyo, que sea propio de las personas del sexo contrario al asignado al nacer
  • Que repita, a todas horas, que es niño, aunque se le asignara el sexo mujer o viceversa

Tanto si este tipo de comportamientos se repiten como si no, tus obligaciones como padre/madre son:

  • Escuchar, acompañar y no censurar ni corregir preferencias, gustos o maneras de expresarse. Un niño o niña que crece en un entorno rígido, repleto de críticas a su forma de ser desarrolla una personalidad con baja autoestima y confianza en sí misma, que lastrará su vida adulta
  • Dirigirte, sin paternalismos, juicios de valor y frases del tipo “lo normal”, “gente normal”, con el nombre y pronombres con los que tu hijo se identifique
  • Dejarle claro que tienen tu amor y apoyo incondicional

Asimismo, es importante que tengas presente que la transexualidad no es un capricho, ni una fase, ni algo de lo que tu hijo se arrepentirá en el futuro. La corta edad de tu hijo no significa que no sepa quién es y cómo se siente. Además él o ella será quien decida qué hacer y qué no con su cuerpo.

Recuerda que todas las personas tienen derecho a vivir su identidad y a tomar decisiones sobre su cuerpo. Si decide realizar cambios, como, más adelante, operarse los genitales, jamás debe oírte decir que ha cambiado de sexo o que antes era un hombre y ahora una mujer. Aunque sean expresiones extendidas, cambiar el cuerpo no cambia el sexo y ellos siempre han sido el sexo con el que se identifican, independientemente de que cuenten o no con los atributos físicos que, de nuevo, de forma cultural, se asocian a hombres o mujeres.

Por último y a modo de conclusión, antes de ponerte a analizar los comportamientos y formas de expresarse de tu hijo o hija, resulta primordial que, de la forma más natural del mundo (porque eso es lo que es, el ser humano es diverso) vayas introduciendo el tema de la transexualidad en su vida (tanto si piensas que puede ser ser transexual como si no), del mismo modo que le inculcas el respeto a los mayores o el pedir las cosas por favor.

Esto es para todos los niños y adultos, puesto que el conocimiento nos hace libres y previene depresiones, disgustos familiares (no has hecho nada mal como padre/madre si tu hijo es trans) y transfobia.

El conocimiento da herramientas para enfrentar las situaciones problemáticas que puedan surgir. Si tu hijo/a  crece reforzado por su entorno, su vida será muchísimo más plena.