Salud, Salud Dental

¿Es cierto que la dieta paleo reduce el riesgo de caries?

La dieta paleo puede ser muy beneficiosa para nuestra salud dental gracias a la exclusión del azúcar y de los alimentos procesados, pero también por el consumo moderado de carbohidratos.

Una de las dietas que está ganando más adeptos en los últimos tiempos es la dieta paleolítica o dieta paleo: la que promueve comer como lo hacían nuestros ancestros antes de la revolución agrícola, en la medida de lo posible. Hablando muy en general podemos decir que los paleos basan su alimentación en el consumo de frutas, verduras, pescado, carnes magras, huevos, frutos secos y semillas, dejando de lado por completo los productos industriales, los cereales y el azúcar. Algunos de ellos consumen leche entera, queso y legumbres, mientras que otros optan por sacarlos también de su lista de la compra.

Aquello que comemos influye enormemente en nuestra salud, y más en concreto en nuestra salud dental y bucal. ¿Es posible que la dieta paleo nos ayude a mejorarla?

Menos consumo de azúcar significa menos caries

Lo cierto es que solo el hecho de retirar de nuestra alimentación el azúcar y los alimentos procesados ya debería ayudarnos a luchar contra las caries. Si miramos los ingredientes de cualquier producto procesado encontraremos entre ellos grandes cantidades de azúcar, aunque a veces no se denomine así: jarabe de maíz de alta fructosa, dextrosa, maltodextrina, agave, melaza… Son todos nombres de azúcares que suelen aparecer a menudo en los productos procesados, incluso en los que no tienen un sabor dulce como la pechuga de pavo, por ejemplo.

El azúcar es el principal causante de las caries o cavidades en los dientes, por lo que al limitar enormemente el azúcar de nuestra dieta, reduciéndolo solo al aporte de azúcares naturales que hacemos a través de los alimentos (como puede ser la fructosa presente en las frutas, que no deja de ser una forma de azúcar) estaremos también reduciendo muchísimo el riesgo de la aparición de caries en nuestras piezas dentales.

¿Es el azúcar el único culpable?

Paleo

Parece que no, y es que otra de las causas de las caries, que al fin y al cabo coincide con el azúcar es el consumo elevado de carbohidratos (el azúcar es un carbohidrato o hidrato de carbono). Cuando ingerimos carbohidratos, estos comienzan a descomponerse en nuestra boca (no ocurre lo mismo con las proteínas y las grasas) mediante la acción de la enzima amilasa. Este proceso en el que los carbohidratos se van descomponiendo hace que se liberen azúcares simples, que son el alimento de las bacterias que pueden encontrarse en nuestra boca. Esto da lugar a la producción de distintos ácidos que, en último término, corroen el esmalte de nuestros dientes y generan caries en ellos.

Un consumo de cereales controlado, a pesar de que la actual pirámide de la nutrición los coloca en la base de la misma, puede ser beneficioso para la salud dental ya que son los principales proveedores de carbohidratos de nuestro organismo. El pan, la pasta y por supuesto los cereales industriales recubiertos de azúcar (y destinados prioritariamente al consumo infantil) pueden ser causantes de caries a largo plazo. Además, los cereales contienen altas cantidades de ácido fítico, que puede interferir en la absorción de algunos minerales que necesitamos para tener una buena salud dental.

Vitaminas y minerales para una buena salud dental

Quizás el mineral más importante cuando hablamos de la salud dental sea el calcio, muy beneficioso y necesario tanto para la formación de los dientes como para la de los huesos. Tradicionalmente se ha pensado que los lácteos son los alimentos que más calcio nos aportan; sin embargo, hay otros alimentos aceptables en una dieta paleo estricta que lo aportan en mayor cantidad: las verduras de hoja verde como las berzas o las espinacas realizan un aporte de calcio mucho mayor que el que puede realizar el consumo de la leche y derivados.

La vitamina D es una de las más importantes para nuestros dientes: esta se sintetiza gracias a la luz solar (necesitamos exponernos al sol sin protección unos 10 o 15 minutos al día, dependiendo siempre del tono de nuestra piel) y podemos encontrarla en alimentos como el salmón, el atún o los huevos. La vitamina C también es necesaria para mantener una buena salud bucal, y sus mejores fuentes son las frutas y verduras, muy recurrentes en la dieta paleolítica.

Debemos recordar que siempre que queramos hacer un cambio drástico en nuestra alimentación es muy conveniente que consultemos antes con un profesional de la nutrición, que podrá guiarnos y aconsejarnos en el proceso para hacerlo de forma segura.