Deporte

Las mejores posturas de yoga para principiantes

El yoga es una actividad con numerosos beneficios para el organismo. Si acabas de iniciarte en este deporte, te explicamos las principales posturas con las que comenzar a practicarlo de una manera correcta.

Algunas de las posturas o asanas de yoga más sencillas y conocidas se combinan formando el denominado saludo al sol. Se trata de una rutina de 12 posturas que puede servirte para empezar.

La rutina del saludo al sol tonifica, relaja y da flexibilidad a las articulaciones, al tiempo que favorece el riego sanguíneo.

El yoga se practica despacio

Se trata de ejercicios en los que la respiración y la disposición mental adecuadas son tan importantes como los movimientos. Lo ideal es mantener cada postura durante un rato (más o menos largo, dependiendo del tiempo disponible).

A continuación, te mostramos las posturas de yoga más conocidas y el modo de realizarlas correctamente:

Pranamasana o Postura de la plegaria, tiene como objetivo alinear y extender el cuerpo. Se practica de pie con los pies y piernas juntos. La columna tiene que estar estirada, pero sin forzar, y las manos juntas frente al pecho.

Hasta Uttanasana o Postura de la Flexión, alivia prontamente la tensión. Desde la postura anterior, se estiran los brazos hacia arriba y se dobla el tronco hacia atrás (pelvis hacia delante).

Padahastasana o Flexión hacia delante, esta postura  promueve la energía vital y es considerada una fuente de rejuvenecimiento. Se practica de pie. Desde la postura anterior, se dobla el tronco hacia adelante manteniendo las piernas estiradas. Los brazos se dejan caer al suelo o se puede agarrar los tobillos o las piernas. El cuerpo se pega a las piernas.

Ashwa Sanchalanasana o Postura ecuestre, esta postura permite estirar y fortalecer las pantorrillas y muslos, así como la zona inguinal.
Desde la postura anterior, se apoyan los brazos en el suelo y se doblan las rodillas. A continuación, se lleva una pierna totalmente hacia atrás, dejándola estirada y apoyando en el suelo los dedos del pie. Al tiempo, se equilibra levantando la otra rodilla del suelo, de modo que queda la otra pierna doblada y en ángulo recto, apoyada sobre el pie. El cuerpo se lleva hacia adelante y los brazos se desplazan a ambos lados de la pierna delantera. La pierna delantera y la trasera pueden alternanrse.

Adho Muka Svanasana o Postuna del perro (mirando hacia abajo). Esta postura aumenta la fuerza en todo el cuerpo, aumenta el flujo sanguíneo en la cabeza y otras partes del cuerpo y activa las glándulas. Es buena para la digestión y el sistema inmunológico.

Desde la postura anterior, hay que volver a la posición de rodillas. Pon rodillas y manos en el suelo. Las rodillas debajo de las caderas, las manos algo delante de los hombros. Dedos separados. Elévate sobre los pies y estira las piernas, el tronco se inclina hacia los brazos.

practicar yoga

Ashtanga Namaskar o Postura rodillas, pecho, barbilla. Esta postura proporciona flexibilidad de la columna vertebral y a la espalda, así como fortalece los músculos dorsales.

Desde la postura anterior, apoya de nuevo las rodillas sobre el suelo, apoya los brazos a los lados del pecho, lleva el pecho hasta el suelo y estira la cabeza apoyando la barbilla sobre el suelo. Las piernas quedan atrás estiradas, apoyándose sobre la punta de los pies (dedos).

Bhuyangasana o Postura de la cobra. Esta postura favorece la concentración, alivia la fatiga, da vitalidad al cerebro y mejora la respiración.

Desde la postura anterior, apoya todo el cuerpo en el suelo. Coloca las piernas juntas y estiradas, las manos debajo de los hombros en el suelo. Los codos, cerca del cuerpo. A continuación, presiona contra el suelo el cuerpo hasta la cintura y estira los brazos dejando el vientre en el suelo. Inclina la cabeza hacia adelante, ligeramente hacia arriba. No fuerces. Mantén, relaja y repite.

En la rutina del saludo al sol, después se repiten las posturas: Adho Muka Svanasana, Ashwa Sanchalanasana, Padahastasana, Hasta Uttanasana Y Pranamasana.

Estiramiento y relajación

Marjaryasana o postura del gato. Esta postura fortalece la espalda y la pelvis, además de flexibizar la columna.

Una vez tumbado/a en el suelo de nuevo, dobla las rodillas a cuatro patas. Manos separadas a la altura de los hombros y rodillas a la de las caderas. Espalda recta. Inspira mientras arqueas la espalda metiendo los riñones y subiendo la cabeza y espira mientras encorvas la espalda hacia arriba y llevas la cabeza hacia abajo. También puede hacerse más lentamente alternando las posturas.

Paschimottanasana o postura de la cabeza en las rodillas. Esta postura estira la parte posterior del cuerpo. Es muy buena para la digestión.

Sentado/a con las piernas estiradas hacia adelante, estira los brazos y pega la parte superior del cuerpo a las piernas lo máximo posible, pero conservando la columna recta.

Para terminar, Savasana o Postura del cadáver. Acostado/a sobre la espalda, brazos y piernas separados, manos hacia arriba. Como en la meditación, concéntrate en una adecuada respiración.