Bebés, Prevención

Chupete ¿sí o no?, ¿cuál elegir?

A pesar de lo arraigado de su uso en las sociedades occidentales, el chupete sigue despertando filias y fobias. Los especialistas no ven riesgo en usarlo, aunque recomiendan retirarlo en torno al año y no usarlo hasta que la lactancia esté bien implantada.

El uso del chupete y su elección entre la gran cantidad de modelos que existen en el mercado sigue despertando controversia por la posibilidad de que interfiera en la implantación de la lactancia materna y en su duración. En este sentido, la Asociación Española de Pediatría afirma que la evidencia científica indica que el chupete no acorta la lactancia materna. Por el contrario, hace más breve la estancia de los bebés prematuros en los hospitales y reduce el riesgo de muerte súbita infantil.

Por otro lado, las investigaciones demuestran que el chupete ayuda a que el bebé duerma mejor y contribuye a calmar el llanto casi de inmediato. También ayuda a que el bebé se sobreponga mejor a situaciones desagradables o estresantes (los pinchazos de las vacunas, las revisiones pediátricas…).

Por su parte, el Comité de Lactancia de esta entidad pediátrica apunta que el chupete ejerce un papel positivo en la prevención de la muerte súbita del lactante y que también surte efecto como analgésico en bebés que no pueden mamar y, por lo tanto, tienen que ejercer lo que los especialistas denominan succión no nutritiva.

Eso sí, estos expertos recomiendan no ofrecer el chupete durante los primeros días de vida de tu hijo y esperar a que la lactancia materna esté bien instaurada, ya que se ha observado que el uso del chupete de manera demasiado precoz puede interferir en la implantación de este hábito (aunque no acortar su duración) y, además, elevar el riesgo de otitis media.

Asimismo, se ha llegado a la conclusión de que el chupete tampoco perjudica la dentición de los bebés; al menos no en la medida que se pensaba y que si se sigue la recomendación de retirarlo al año como fecha tope, las malformaciones dentales no tienen por qué ocurrir.

¿Cómo elegir chupete entre todos los modelos del mercado?

Por regla general, para los primeros meses de vida del bebé es recomendable usar chupetes de silicona, ya que se trata de un material muy resistente que no se deforma ni se rompe con el paso del tiempo, además de que tampoco absorbe sabores ni olores.

Los bebés un poco más mayores pueden usar chupetes de látex, ya que se trata de un material más duradero y resistente cuando empiezan a salir los primeros dientes. Además, según recalcan los especialistas, la sensación de succión que produce el chupete de látex es muy natural, lo cual es bueno de cara a no obstaculizar la lactancia materna.

Los chupetes que se comercializan en España deben cumplir unos requisitos de obligado cumplimiento que se reflejan en la norma AENOR de 2003. Básicamente, el documento especifica que:

  • El chupete y su cadenita deben estar exentos de puntas o bordes cortantes y no pueden tener partes desmontables ni llevar pegatinas ni etiquetas.
  • La tetina debe medir un máximo de 33 mm y no puede contener ningún elemento en su interior.
  • El disco que sujeta la tetina tiene que ser lo suficientemente grande como para que el niño no pueda tragárselo y disponer, al menos, de 2 orificios para facilitar el paso de aire y evitar problemas en caso de que, de todas formas, el niño llegase a tragárselo.
  • La cadenita del chupete no puede ser más larga de 220 mm, para evitar el riesgo de estrangulamiento.

Mantenimiento del chupete

El chupete ha de cambiarse con frecuencia, sobre sobre todo cuando el niño ya tiene dientes. Así se evita que pueda separarse algún trocito pequeño de la tetina y que el niño se lo trague o se atragante.

Es conveniente usar modelos diversos para evitar que el bebé solo quiera uno concreto. Así será más fácil sustituirlo si se pierde o se deteriora y facilitará poder retirarlo definitivamente cuando llegue el momento.

El chupete debe esterilizarse a menudo durante los primeros meses de vida del bebé. Si se trata de un chupete con tetina de látex, es preferible un método de esterilización en frío para no degradar el material.

Cuando los bebés se hacen mayores, lavarlo con agua y jabón suave suele ser suficiente.

Tener en cuenta estos consejos, hará que el uso del chupete por parte de tu hijo sea seguro y que crezca sano y feliz.