Nutrición, Recetas

Recetas para un menú de Navidad sin gluten

En estas fiestas nos reunimos alrededor de una mesa para vivir momentos muy especiales. Si alguno de los miembros de la familia es celíaco, ¿qué mejor que compartir todos un menú de Navidad sin gluten?

Las Navidades son unas fechas perfectas para celebrar con nuestros seres queridos, por lo general alrededor de una mesa. Reunirnos para compartir nuestros platos favoritos siempre es un momento de alegría pero, ¿qué pasa si tenemos intolerancia al gluten? ¿Cómo resolvemos el tema de la comida?

Podemos optar por cocinar nuestros platos aparte. Poniendo especial cuidado en evitar la contaminación cruzada, como ya explicamos en la infografía de cómo comer sin gluten. En ella también vimos que hay multitud de alimentos que no lo contienen, así que, ¿por qué no cocinar un menú de Navidad sin gluten para disfrutar toda la familia? Te damos algunas recetas saludables y sin gluten, que harán las delicias de todos.

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Aperitivos variados y fáciles de preparar

Cazuelitas de hummus de todos los colores:

El hummus es una crema oriental a base de garbanzos cocidos, tahini (pasta de sésamo), zumo de limón, aceite de oliva y una puntita de ajo. Esta receta se puede variar e incluir aguacate, remolacha, guisantes, pimiento rojo… Crea diferentes versiones y repártelas por toda la mesa. Para ir mojando, las serviremos acompañadas de crudités de verduras.

Mejillones

Mejillones al vapor:

El marisco es muy típico en las comidas Navideñas y cuando es fresco estamos seguros de que no contiene gluten. Los mejillones al vapor son muy cómodos para un picoteo y muy sencillos de preparar. Solo necesitamos limpiarlos bien y añadirlos a una cazuela con un chorrito de agua y unas hojas de laurel. Dejamos que se hagan durante unos minutos y cuando ya se hayan abierto los podemos retirar y servir.

Vasitos de ceviche:

El ceviche es un plato típico de Perú que consiste principalmente en cocinar el pescado con los ácidos de la lima y el limón. Mejor si es pescado blanco (fletán, dorada, lubina, corvina…) e imprescindible que sea muy fresco. Lo cortamos en dados de 1,5 cm y le añadimos, también cortados, un diente de ajo pequeño, una cebolla roja, un ají y unas hojas de cilantro. Removemos, salpimentamos y añadimos el zumo de dos limones y una lima hasta cubrirlo todo. Lo dejamos en la nevera unos 15’, y ya está listo.

Dos primeros de temporada para elegir

Crema de lombarda:

Para entrar en calor nada mejor que una tradicional crema de col lombarda. Lavamos y pelamos la col, le quitamos el tronco y el resto lo cortamos en trozos. Cortamos también una cebolla y una patata. En una olla rehogamos un poco la cebolla en aceite de oliva y después agregamos la col y la patata. Damos un par de vueltas a todo, salpimentamos y cubrimos de agua. Cocemos durante una hora más o menos (que todo quede blandito) y trituramos. Si queremos darle un toque especial, podemos saltear unas gambas o cigalas peladas en una sartén y añadirlas en el último momento.

Ensalada de rúcula, pera y queso brie:

En invierno es temporada de coles, pero también de verduras de hoja verde como la rúcula y de frutas como la pera. Esta ensalada nos ayuda a aligerar el menú de Navidad y la podemos hacer a nuestro gusto, utilizando nuestro aliño favorito, o cambiando el brie por otro queso. Solo hay que tener cuidado de no utilizar quesos de mezcla, los habituales para fundir, porque pueden contener trazas.

De segundo, tradición o tendencia

Risotto

Risotto de setas:

Si queremos actualizar un poco la celebración, o preferimos una alternativa vegetariana, el risotto aunque no es nuevo, sí que ha empezado a colarse hace poco en los menús de Navidad. La preparación es muy fácil y sus ingredientes son todos sin gluten. El arroz que se utiliza es el arborio, una variedad italiana de grano corto que absorbe muy bien el caldo, que iremos incorporando poco a poco. La mantequilla y el parmesano le dan un toque único.

Pavo de Navidad:

Esta receta requiere un poco más de tiempo y experiencia en la cocina. Si la seguimos paso a paso, solo necesitaremos eliminar el pan (o sustituirlo por un pan sin gluten) y asegurarnos que los orejones y las ciruelas pasas son aptas para celíacos, ya que algunas pueden llevar harina. El menú de Navidad sin gluten puede ser tan tradicional y completo como queramos, practicando solo unos pequeños cambios.

Postres, nos quedamos con la fruta

Muchos de los dulces navideños, como algunos turrones, o los mazapanes, no contienen gluten, o bien, como los polvorones, los podemos encontrar en la versión sin gluten. Pero como además de un menú de Navidad sin gluten, queremos que sea saludable y nos siente bien, lo vamos a terminar con una de estas dos deliciosas preparaciones de fruta como postre.

Menú de Navidad sin gluten

Manzanas asadas con canela y frutos secos:

Tan fácil como, mientras precalentamos el horno a 200º, lavar las manzanas, cortar la parte superior, retirar la parte del corazón y rellenarlas con una mezcla de frutos secos triturados, canela y miel al gusto. Las introducimos en el horno y cocinamos durante unos 20 o 30 minutos. Si las servimos todavía calientes están exquisitas.

Piña a la plancha:

Un par de rodajas de piña natural son una excelente opción como postre de Navidad, por sus propiedades diuréticas y digestivas. Pero también podemos darles un toque más festivo preparándolas a la plancha. Se rebozan las rodajas de piña ligeramente en azúcar y canela, y se guardan en la nevera media hora para que cojan sabor. Después se pasan por la plancha, vuelta y vuelta, con un chorrito de aceite de oliva. Se sirven también calientes.

Un menú de Navidad sin gluten de diez

Si queremos acompañar la comida con pan, podemos recurrir a los especiales para celíacos, que certifican la ausencia de gluten. Aunque también está la opción de elaborarlo nosotros con harina de arroz o de garbanzos.

Siguiendo estas recetas prepararemos un menú de Navidad sin gluten que gustará a toda la familia. También es una buena forma de que nuestros allegados puedan tener más información sobre el tema. Teniendo en cuenta que se calcula que entre un 10% y un 30% de los familiares directos de personas celíacas podrían padecer intolerancia al gluten, pero sin síntomas claros.

En cualquier caso, aunque una dieta sin gluten no produce ningún beneficio a las personas que no son celíacas, bien se puede hacer una excepción el día de Navidad, para compartir y deleitarnos todos juntos con los mismos platos. Sobre todo cuando la excepción tiene un resultado tan delicioso. ¿Quién se resiste a este menú?