Deporte, Entrenamiento

Entrenamiento aeróbico o anaeróbico, ¿cuál me conviene más?

No olvides que el mejor entrenamiento para ti dependerá siempre de los objetivos que quieras alcanzar.

No es el mismo tipo de entrenamiento el que debe hacer una persona que quiere adelgazar cinco kilos que aquella cuyo objetivo es fortalecer y aumentar la masa muscular. Sin embargo, aunque no sea exactamente el mismo tipo de entreno, lo cierto es que sí que hay una rutina que se debe llevar a cabo para, así, conseguir activar el cuerpo y hacer que tanto la quema de grasa como la tonificación muscular sea lo más efectiva posible.

A continuación, vamos a descubrirte cuál te conviene más: el entrenamiento aeróbico o anaeróbico. Analizaremos las dos metodologías para que entiendas qué te aportan y, así, puedas determinar cuál es la mejor para ti.

¿Qué es el entrenamiento aeróbico?

Antes de nada, entraremos a definir cada uno de los conceptos. Comenzaremos con el entrenamiento aeróbico que, sencillamente, se trata de ese tipo de ejercicios que activa nuestro organismo haciendo trabajar el sistema cardiovascular.

La característica principal se encuentra en que, para realizar estos ejercicios, es importante trabajar con el oxígeno pues, a medida que los realizamos, necesitamos más. De este modo, los ejercicios como elíptica, correr, ir en bici, nadar, etcétera, se incluyen dentro del entrenamiento aeróbico.

¿Qué es el entrenamiento anaeróbico?

Por otro lado, tenemos el entrenamiento anaeróbico o, lo que es lo mismo, los ejercicios que son de alta intensidad pero de corta duración. Suelen ser ejercicios que tienen como objetivo trabajar una zona del cuerpo como, por ejemplo, el levantamiento de pesas, los abdominales, etc., aunque también aquí incluiríamos las carreras cortas a gran velocidad.

Estos ejercicios se llevan a cabo para mejorar la masa muscular y la potencia de una forma efectiva.

¿Cuál es mejor para mí: el aeróbico o el anaeróbico?

Lo cierto es que, según la opinión de los expertos, es mucho más saludable para nuestro organismo optar por los ejercicios aeróbicos. El tipo de entrenamiento dinámico resulta más beneficioso porque resulta progresivo y no “impacta” demasiado al cuerpo.

Se trata de un tipo de entrenamiento que resulta perfecto para mejorar tu condición física y optimizar la salud cardiovascular. Además, con estos ejercicios, podrás tanto bajar de peso como tonificar músculos aunque, eso sí, de un modo mucho más progresivo.

Sin embargo, los ejercicios anaeróbicos resultan ideales por si lo que quieres es fortalecer tu cuerpo al máximo y mejorar tu tono muscular. Son de mayor impacto para el cuerpo, sin embargo, serán perfectos para definir y tonificar.

Por tanto, el mejor entrenamiento para ti dependerá, siempre, de los objetivos que quieras alcanzar:

  • Si quieres bajar de peso y mejorar tu estado de salud: entonces lo mejor es que optes por los ejercicios aeróbicos, ya que te ayudarán a quemar grasa, a fortalecer tus músculos y a conseguir que, poco a poco, vayas consiguiendo un mejor estado de forma.
  • Si quieres tonificar y definir: entonces tendrás que apostar por los ejercicios anaeróbicos, puesto que te ayudarán a que tu cuerpo trabaje siempre al máximo, además de fortalecer los grupos musculares de forma concisa y concreta.

Adelgazar y tonificar ¡es posible!

Puede ser que, llegados a este punto, te estés preguntando qué hacer si tu objetivo es adelgazar pero, también, tonificar. Tienes que saber que lo mejor de todo es que combines los dos tipos de ejercicio pues, de esta forma, podrás trabajar tu cuerpo al máximo y conseguir una silueta en mejores condiciones (a la par que una óptima salud).

Lo cierto es que los expertos siempre recomiendan combinar ejercicios más puramente cardiovasculares con ejercicios de fuerza para conseguir darle a tu cuerpo el tipo de entrenamiento que necesite.

Un planning adecuado para entrenar sería el siguiente:

  • 10 minutos de calentamiento suave: caminar en la cinta, remo, bici, etcétera.
  • 20-30 minutos de entrenamiento anaeróbico: pesas, abdominales, ejercicios de fuerza, etcétera.
  • 30-45 minutos de entrenamiento aeróbico: asistir a una clase dirigida, correr, ir en bicicleta, hacer elíptica, etcétera.
  • 10 minutos de estiramientos