Salud Dental

Cepillarse los dientes reduce el riesgo de cáncer

Cepillarse los dientes, usar regularmente hilo dental y someterse a una limpieza profesional periódica no solo nos permite lucir una sonrisa bonita y combatir la caries y la gingivitis, sino que también nos podría evitar fallecer prematuramente de cáncer.

Es la conclusión a la que llegó hace un tiempo un estudio sueco publicado en la revista médica BMJ Open, llevado a cabo en 1.400 adultos sanos durante 24 años. Los resultados revelaron que la placa dental persistente, es decir, la acumulación de bacterias sobre la superficie de los dientes y entre los dientes y las encías incrementa en un 79% el riesgo de muerte prematura a causa del cáncer, entre ellos el cáncer de mama.

Más concretamente, la deficiencia en la higiene dental y la placa dental que ésta produciría adelantaría hasta 13 años la edad de la muerte en mujeres, y 9 años en hombres. Por si esto fuera poco, cuanto mayor sea la superficie de la encía cubierta por la placa dental, también será mayor el riesgo de padecer cáncer.

Es decir, que mantener una buena higiene dental resulta mucho más importante que exhibir una dentadura bonita.

Por una buena higiene

Según los expertos, la primera visita al dentista de los niños pequeños debe tener lugar ya el primer año de vida. También es conveniente acudir al dentista mínimo dos veces al año: de este modo, el médico puede evaluar si es necesaria más visitas.

La limpieza profesional implica una visita a la clínica odontológica y resulta más profunda que la casera, consistente en el uso de cepillo de dientes, el hilo dental y el enjuague bucal. Este tipo de limpieza profesional se realiza con ultrasonidos y debe realizarse una vez cada año o periódicamente según se lo indique el odontólogo y/o la higienista.

Finalmente, el procedimiento para cepillarse correctamente de forma eficaz consiste en empezar por la parte externa de los dientes desde uno de los lados hasta el opuesto. La manera correcta de cepillarse los dientes es situando el cepillo con una inclinación de 45º. Se trata de realizar unos movimientos de arriba abajo en el maxilar y de abajo arriba en la mandíbula, pero sin desplazar el cepillo de su punto de apoyo. Deben ser movimientos muy cortos.

También cabe recordar que los dientes deben cepillarse durante dos minutos y dos veces al día, siempre dejando pasar al menos media hora después de la cada comida, siendo el cepillado más importante el que realizamos justo antes de acostarnos.

El uso de cepillos interdentales es un buen complemento para el caso de dentaduras en las que existen espacios amplios entre las piezas o se lleva aparatos de ortodoncia, puentes o implantes dentales.