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Conservar las células del cordón umbilical: tres razones a considerar

Cuando nace nuestro bebé tenemos la posibilidad de conservar las células madre del cordón umbilical pero, ¿conoces los motivos para hacerlo?

Puede que cuando leas sobre conservar las células madre del cordón umbilical de tu futuro bebé todavía te suene un poco a ciencia ficción, pero han pasado ya 27 años desde que se realizó el primer trasplante de células madre procedentes de la sangre de cordón umbilical (SCU) y cada vez son más las familias que se deciden por la opción de guardar estas células por si en un futuro pueden ser necesarias para sus hijos.

Cuando nace el bebé nos encontramos con cuatro alternativas: la sangre del cordón umbilical puede ser desechada, donada en un banco público, siempre que el hospital ofrezca la opción de recogida, o bien conservada en un banco privado.

Hoy vamos a analizar tres razones para quedarnos con esta última posibilidad, teniendo también en cuenta que según confirma la Fundación Carreras, la recogida de sangre del cordón umbilical en bancos privados no ha supuesto ninguna reducción en la recogida de SCU en los bancos públicos que, hasta hoy, están cumpliendo con sus objetivos previstos.

cordon

Pensando en el futuro del recién nacido

Las células madre del cordón umbilical, debido a su grado de inmadurez, poseen una gran capacidad para transformarse en cualquier tipo de tejido celular y de momento pueden utilizarse para tratar los tipos de cáncer que afectan a la sangre (linfomas, leucemia) y algunos trastornos sanguíneos (anemia de las células falciformes) y del sistema inmune (síndrome de Wiskott-Aldrich).

Células madre del cordón umbilical

Algunos padres deciden conservar la SCU pensando en la posibilidad de que su hijo requiera de un trasplante autólogo, es decir, un autotrasplante, en el futuro, pero en este caso no hay que obviar que la probabilidad de necesitarlo durante los primeros años de vida se estima en 1 sobre 20.000, y el número de células madre disponibles en la sangre del cordón umbilical no suele ser muy alto, por lo que hasta la fecha su uso se limita a niños y adultos pequeños.

Debido a que la conservación de SCU para uso autólogo es reciente, todavía no hay mucha documentación al respecto, aunque ya consta algún caso de éxito, como el de la niña tratada de leucemia en el 2007. Por otra parte, cuando se trata de trasplantes de células madre de médula ósea o sangre periférica la mayor parte son autólogos, realizándose con células extraídas al propio enfermo, tal como puede comprobarse en la memoria de la organización nacional de trasplantes, lo cual sugiere que las posibilidades de la SCU en este tipo de intervenciones podrán comprobarse mejor cuando se amplíe la experiencia y las reservas de los bancos privados.

En los trasplantes autólogos la compatibilidad es del 100%, aunque existe el riesgo, pendiente también de una mayor comprobación científica, de que si la enfermedad a tratar es de origen genético, la SCU del propio recién nacido no resulte útil por contener células madre con el mismo defecto genético. Así que la realidad es que hoy la SCU se utiliza para familiares, no para el propio bebé.

Alta compatibilidad entre hermanos

Otra razón para conservar las células madre del cordón umbilical es la alternativa de ser utilizadas por familiares de primer y segundo grado, aunque como ya hemos comentado es más probable que sirvan para los niños que para los adultos.

Células madre del cordón umbilical

Los primeros trasplantes, hasta que no hubo la opción de conservar la SCU, fueron entre hermanos. Posteriormente con la creación de los bancos públicos estas intervenciones se ampliaron a otros donantes, pero gracias a la compatibilidad entre hermanos (un 25% al compartir combinación de genes de los padres) las posibilidades de éxito son mucho mayores.

Además, conservando la SCU, la disponibilidad de células madre en caso de necesidad es inmediata y permite una buena tolerancia reduciendo el riesgo de la enfermedad injerto-contra-huésped. La probabilidad de uso sigue siendo pequeña (1 de cada 10.000 aproximadamente) pero las expectativas de buenos resultados son un aspecto a considerar si estamos valorando conservar las células madre del cordón umbilical de nuestro bebé, que en ningún caso supone un riesgo para él ni para la madre.

Lo que queda por descubrir

A veces se cree erróneamente que las células madre del cordón umbilical son como una especie de “producto milagroso” que nos sirve para curar cualquier tipo de enfermedad futura. Todavía estamos muy lejos de que esto sea así, pero sí es cierto que hay multitud de líneas de investigación abiertas actualmente intentando descubrir otros usos de las células madre procedentes de la sangre del cordón umbilical.

Hablamos de la posibilidad de utilizarlas en tratamientos que actualmente ni siquiera existen, como reparar un corazón dañado por infartos cardíacos o tratar enfermedades hepáticas, aunque también se estudian para atender otras muchas enfermedades como las autoinmunes o el Alzheimer.

Las posibilidades abiertas en el campo de la medicina regenerativa son otra razón destacable para conservar las células madre del cordón umbilical. El parto es el único momento en el que se pueden obtener por lo que es recomendable valorar en profundidad todos los datos antes de ese día, así como informarnos bien en nuestra clínica del procedimiento y los requisitos para conservar la SCU, antes de tomar ninguna decisión.