Prevención, Sexualidad

Las 5 ETS más comunes entre jóvenes

A pesar de que en la actualidad se tiene mayor conciencia sobre las enfermedades de transmisión sexual, tenemos que concienciar más aún a los jovenes sobre ellas.

En España, desde el año 2000, se ha registrado un notable incremento de ETS (el término empleado en la actualidad es Infecciones de Transmisión Sexual: ITS). Además, cada año que pasa la edad de las personas afectadas por las ITS quema un nuevo umbral. Por ejemplo, en la actualidad, ya se registran casos de Infecciones de Transmisión Sexual en adolescentes de menos de 15 años.

Aunque las ITS tienen una gran incidencia en los jóvenes, siempre es necesario recordar que nadie debe bajar la guardia, puesto que una única práctica de riesgo es suficiente para contraer una ITS.

En contra de lo que se suele pensar, no son los lugares donde se tienen relaciones sexuales ni la promiscuidad ni formar parte del colectivo LGTBI lo que determina la aparición de infecciones de transmisión sexual, sino el tipo de prácticas que muchos jóvenes realizan por falta de información, o los accidentes (rotura de preservativo).

Razones por las que los casos de ITS entre los jóvenes no dejen de crecer

Falta de información. Parece que vivimos en una época donde la información está en todas partes. Sin embargo, esto no es del todo cierto y, sobre todo, no lo es cuando se trata de ITS. Desde luego, sobre todo al hablar de VIH, se sabe que el preservativo protege en un alto porcentaje o que herida sangrante con otra igual provoca infección. Y, ¿con el resto? Por ejemplo, ¿cómo se previene la sífilis?, ¿la gonorrea?, ¿qué ocurre si estas enfermedades, que no suelen presentar síntomas, no se tratan?, ¿existe riesgo de muerte?

Una educación sexual insuficiente. A no ser que tu madre se sometiera a una fecundación in vitro o al Método ROPA, estás en este mundo porque tus padres mantuvieron relaciones sexuales. Sin embargo, las prácticas que componen la sexualidad humana siguen siendo un tabú en nuestra sociedad. Da igual lo sugerentes o explícitos que puedan ser los anuncios, carteles o escenas de series o películas, es decir, la normalización que expresan si, luego, las charlas sobre sexualidad entre padres e hijos no se producen y la educación sexual en el colegio pasa de puntillas por la sexualidad y solo se centra en la función reproductiva de los genitales.

Inconsciencia. En general, aunque haya mucha desinformación, la sociedad ya tiene asumido que ninguna ITS es mortal o, mejor dicho, que todas tienen tratamiento. Además, sin contar el VIH, el resto de infecciones se suelen curar. La inconsciencia, asimismo, está ligada al punto anterior. Ahora, con Internet, los jóvenes suplen la falta de educación sexual con pornografía. Ellos piensan que lo que sucede en las escenas es verdad, pero no. Se trata de una dramatización en la que, muy a menudo, se muestran prácticas de riesgo como si no lo fueran.

LGTBIfobia. Como hemos visto, la información sobre prevención de ITS es muy superficial y está basada en el miedo, en lugar de en una verdadera formación. Pues bien, debido al estigma que el colectivo LGTBI sufre, todavía, en la actualidad, está extendida la idea de que las ITS son “solo” un problema de gays, bisexuales, lesbianas y transexuales. La realidad, en cambio, es bien distinta: no hay colectivos de riesgo, solo prácticas de riesgo y las relaciones sexuales no son la única vía de transmisión de enfermedades importantes como el VIH o la Hepatitis B o C. También están, por ejemplo, las jeringuillas para pincharse droga.

ETS

Gonorrea y VIH, entre las ITS más presentes en los jóvenes

Herpes genital. La primoinfección por el virus del Herpes es muy sintomática: suele producir intenso dolor en la vulva, con la micción y en ocasiones, la presencia de fiebre y adenopatías dolorosas en la ingle. En cambio, las reinfecciones o brotes posteriores no suelen producir apenas síntomas. Ambas se manifiestan con ampollas en el área genital o anal, además de dolor al orinar. Tiene tratamiento, pero no cura, lo que significa que el herpes genital encadene temporadas de adormecimiento con otras de rebrote.

Gonorrea. Está causada por una bacteria, que penetra en el cuerpo por vía vaginal, anal u oral. Sobre todo en las mujeres, la gonorrea es asintomática y puede confundirse con herpes o con infección vaginal, puesto que el dolor al miccionar es uno de los síntomas. En el caso de los hombres, el principal síntoma, además del dolor ya mencionado, es la secreción, desde el pene, de un líquido amarillento. El tratamiento de la gonorrea se realiza mediante antibióticos.

Clamidiasis. También la genera una bacteria y sí, presenta síntomas concretos. En general, los hombres sufren ganas constantes de orinar y ardor, dolor testicular o secreciones desde el pene. Por su parte, las mujeres padecen sangrados independientes del periodo, también ardor al miccionar, secreción de un flujo vaginal que se asemeja al pus o dolor al mantener relaciones sexuales. Si, por el motivo que sea, las mujeres no reciben el tratamiento contra la clamidiasis, pueden ocasionar una infección ascendente, la llamada enfermedad inflamatoria pélvica que produzca infertilidad o sufrir daños en sus órganos reproductivos. A pesar de las complicaciones generadas por la ausencia del tratamiento, la clamidiasis no es una enfermedad mortal.

Virus del Papiloma Humano. Puede derivar en distintos tipos de cáncer, como de boca, vagina, ano o pene. La infección solo se produce de persona infectada a otra sana y las mejores formas de prevención son la vacuna y el preservativo (tanto en el sexo oral, vaginal y anal).

VIH. También es una ITS asintomática y, en la actualidad, el tratamiento que existe lleva a los pacientes a tener una carga indetectable e intransmisible. Gracias a dicho tratamiento, se consigue que la infección viral se cronifique sin desarrollar un estado de inmunodeficiencia que suponga un riesgo para la vida. Ya nadie, en España, que se trate el VIH, muere. Eso sí, que exista un tratamiento no significa que el VIH se deba tomar a la ligera, puesto que la persona infectada tendrá que tomar medicación todos los días del resto de su vida. Muchas personas transmiten el VIH sin saber que son portadoras. Por ello, siempre es importante, realizarse análisis de sangre para detectar carga viral.

Todo lo expresado en este artículo tiene como objetivo informar, pero nunca alarmar ni culpabilizar ni señalar. Incluso con toda la prevención del mundo, se pueden dar situaciones de transmisión de ITS. Por ejemplo, el preservativo es esencial, sí, pero no efectivo al 100%, además de que, en ocasiones, se puede romper.

La información es poder. Siempre es así y saber qué hacer ante una relación sexual de riesgo o que, cada cierto tiempo, son convenientes los análisis de sangre para detectar posibles ITS traen consigo un cuidado mucho más completo y consciente de tu salud y la de tus parejas sexuales. ¡Rompe el estigma! y contáctanos si necesitas aclarar dudas.