Niños, Psicología

¿Qué es el Síndrome de Asperger?

Muchas veces confundido con el autismo, el Síndrome de Asperger es un trastorno que suele darse mayormente en los niños y que afecta al desarrollo neuronal de los infantes.

El síndrome de Asperger es una enfermedad mental que se reconoció como tal en el año 1994 y que es incluida dentro del Trastorno del Espectro Autista. Pero, ¿qué es el Síndrome de Asperger exactamente? 

En este post, vamos a analizar esta enfermedad y te descubriremos todo lo que necesitas saber para entender y comprender con detalle este trastorno neurológico. 

Síndrome de Asperger: definición del trastorno

Como ya hemos dicho, se trata de una enfermedad que afecta al desarrollo neurológico de los niños. Normalmente, los pacientes de este trastorno suelen tener una inteligencia superior a la media y, debido a la afección, padecen un estilo cognitivo particular y distinto al resto. 

Una de las características más comunes que se observan en las personas que padecen el Síndrome de Asperger es que comprenden el mundo social de una forma diferente y, por tanto, es habitual que tengan comportamientos que no terminemos de comprender y que vivan en constante alerta con su entorno. 

Causas del síndrome de Asperger

No se conocen exactamente cuáles son las causas que fomentan la aparición del síndrome de Asperger, sin embargo, los expertos coinciden en que se trata de una afección que tiene lugar durante el desarrollo del cerebro. Dependiendo del tipo de área que se vea afectada, puede ocurrir que el niño presente algunos comportamientos parecidos a los de los autistas, pero no es exactamente el mismo trastorno. 

Lo que realmente ocurre dentro del cerebro de una persona con síndrome de Asperger es que hay una dificultad en la conexión neuronal que nos ayuda a procesar la información. Tienen un desarrollo distinto y diferente al resto y, por tanto, el cerebro crece y se desarrolla de forma alterada. 

Los síntomas del síndrome de Asperger más comunes 

Para poder detectar si una persona padece este trastorno, es interesante conocer cuáles son los síntomas más habituales. Por eso, a continuación, te ofrecemos un completo listado con estos signos que pueden indicar que una persona padece Asperger; sin embargo, es importante acudir siempre a un médico para que te dé el diagnóstico profesional

  • Dificultades para interactuar con otras personas 
  • Dificultades a la hora de expresar sus pensamientos y/o emociones
  • Afecta a la comunicación no verbal y, por ejemplo, pueden estar gritando o con cara de enfado y, realmente, estar tranquilos y felices
  • Dificultad para la abstracción: suelen ser muy literales 
  • Dificultad para empatizar con los demás y comprender sus sentimientos o emociones 
  • Alteración en el lenguaje: dificultad para mantener una conversación, no hablar bien, alteración en la entonación, volumen de la voz, etcétera. 
  • Alteración en la coordinación del cuerpo 

En el caso de que detectes que tu hijo puede padecer el síndrome de Asperger, es importante que fomentes que se relacione de forma social. Los expertos indican que animar a los pequeños a hablar y a interactuar con los demás es muy positivo para que se conecten con el mundo. Tendrás que tener paciencia y ser muy respetuoso, pues es probable que al niño le cueste hablar y mantener una conversación de forma progresiva y estable. 

Diferencias entre Asperger y autismo

Como ya hemos indicado, el síndrome de Asperger no es lo mismo que el autismo aunque, sí es cierto, que comparten algunas características y comportamientos comunes. 

Sin embargo, hay algunas diferencias básicas que tenemos que conocer para no confundir ambos trastornos. Son las siguientes: 

  • Las personas con Asperger pueden llegar a tener una vida autónoma e independiente en su edad adulta; los autistas es más difícil que sean completamente independientes 
  • No hay retraso a la hora de desarrollar el lenguaje: en el Asperger esta situación no se da, mientras que en el autismo es una de las características básicas del trastorno 
  • Problemas de aprendizaje: las personas con Asperger pueden presentar problemas de aprendizaje, pero no tienen relación con su intelecto, sino con su falta de atención y su dificultad para concentrarse
  • Sociabilidad: las personas autistas no experimentan la necesidad de relacionarse con los demás, en cambio, los niños con Asperger sí que suelen tener ganas de relacionarse y de hacer amigos pero presentan dificultades y a la hora de hacerlo.