Salud

Privacidad y datos de salud en la era digital

Hace unos días os hablamos de la privacidad y salud digital, explicando cuáles son las normativas que regulan nuestros datos, nuestra privacidad, en la era en que la información ya no está tanto en papel, sino más en formato digital. Hoy queremos dar una vuelta de rosca más a este tema para seguir hablando de seguridad y de los derechos ARCO (son los derechos de Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición)

Las normas citadas en aquella entrada también regulan la protección, custodia y seguridad de los datos de salud, a los que se caracteriza como información sensible y son considerados de nivel ALTO. Por ello, las compañías que recaban los datos tienen la obligación de establecer todas las medidas técnicas y organizativas necesarias para garantizar la seguridad de los datos.

Además, dichas normas regulan también los plazos durante los que se podrán mantener sus datos (adecuado a las finalidades) y el ejercicio de sus derechos de acceso, de rectificación, de cancelación y de oposición a sus datos (derechos ARCO) cuando lo estime.

Estos derechos se traducen en que el titular de los datos puede acceder a sus datos o historia clínica siempre que lo solicite y se identifique debidamente, puede solicitar su rectificación (p.e. le han puesto años de más), puede solicitar la cancelación de los datos u oponerse a que se use para ciertas finalidades (p.e. el envío de información comercial).
Estos aspectos merecen una explicación más completa pero como dijo Michael Ende en la Historia Interminable “eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión”.

Sanitas ya impulsa la seguridad y privacidad de los datos de sus asegurados

Imagine entrar por la puerta de urgencias y que su médico ya tenga su historial accesible, pueda actuar con mayor premura y darle un tratamiento más personalizado. Nuestra salud y a veces nuestra propia vida depende de la calidad de la asistencia sanitaria y en consecuencia de la corrección, conservación y, a veces, velocidad con que dichos datos puedan ser accesibles para nuestra asistencia médica.

Además, junto a ese interés en nuestra propia salud, la “Salud” con letra mayúscula, es un bien social que las empresas deben apoyar. Esta creencia a la Salud como bien social llevó a desarrollar las primeras campañas de vacunación o la investigación epidemiológica, la investigación, los ensayos clínicos y hay un enorme campo por delante.

Cualquiera de estas dos vertientes de la salud hace recomendable implantar controles adecuados para no exponer indebidamente la información. Debe protegerse la información sobre salud puesto que revela aspectos de nuestras vidas que forman parte de nuestra intimidad, pero no por ello debemos de dejar de avanzar para dar un mejor servicio al asegurado o al paciente.

Ahora, en Sanitas, la tecnología y los datos de salud permiten logros como el asesoramiento online o la monitorización del paciente, acceso inmediato por parte de los médicos a historias médicas y análisis clínicos o que los asegurados puedan tener acceso a sus datos a través de internet y realizar multitud de gestiones por esta vía.

Todas estas tecnologías son muy valoradas y apreciadas por los clientes

Como conclusión, decir que no deben ponerse puertas al campo y las empresas deben apoyarse todo lo que puedan en la tecnología. Como contrapartida, deberían hacer también todo lo posible para evitar exponer a los clientes a riesgos en cuanto a sus datos personales, incluidos los de salud, realizando las inversiones necesarias en seguridad, tecnología y procedimientos que eviten estos riesgos.

En Sanitas, por ejemplo, se cuenta con la mejor tecnología y se revisan a menudo los procesos y el funcionamiento para adecuarlos a las novedades. El esfuerzo que ha de hacerse es muy importante, pero también lo son los datos que se custodian.

Sol Fernández-Rañada López-Dóriga

“Privacidad en la ciencia ficción”

Sol Fernández-Rañada López-Dóriga, Abogado, Asesoría Jurídica