Bienestar, Salud

No me gusta mi nariz, ¿la única opción es operar?

Con la rinomodelación se puede modificar la forma de la nariz sin necesidad de someterse a una intervención quirúrgica.

La operación de nariz o rinoplastia es una de las intervenciones de cirugía estética más demandadas por hombres y mujeres, pero para quienes quieren cambiar la forma de su nariz sin tener que pasar por el quirófano ni sufrir las molestias propias del postoperatorio, existe una alternativa segura a la rinoplastia tradicional: la rinomodelación. Eso sí, no es apta para todos los candidatos.

¿Qué es la rinomodelación?

La rinomodelación consiste en la infiltración de productos reabsorbibles como el ácido hialurónico y la hidroxiapatita cálcica, así como no reabsorbibles, de forma que se pueden corregir desniveles del dorso de la nariz, pequeñas desviaciones del mismo o elevar sutilmente la punta de la nariz, obteniendo un perfil más armonioso con respecto al resto de facciones.

En el mismo momento en el que la nariz se va rellenando, el médico especialista deberá ir moldeándola para hacer que armonice con los rasgos faciales del paciente. El líquido con el que se rellena se endurecerá dentro de la piel y será el encargado de mantener los cambios introducidos sin necesidad del uso de vendajes o tablillas.

Indicaciones

No obstante, esta técnica solo es aconsejable cuando existen pequeñas irregularidades en el contorno nasal, por ejemplo, si lo que se busca es hacer la nariz un poco más respingada, fina o delicada, además de simétrica. La rinomodelación se emplea incluso para corregir las imperfecciones leves que pueden aparecer después de una cirugía.

Mientras que la rinoplastia permite modificar tanto las partes blandas y los cartílagos nasales como las partes óseas, cambiando por completo la nariz o reduciendo su tamaño y, en el caso de las desviaciones septales, mejorando la respiración, con la rinomodelación no se puede modificar la estructura ósea, arreglando el caballete o el tabique nasal, ni reducir el tamaño de la nariz. En los casos en los que se requiere hacer grandes cambios, hay que recurrir a la rinoplastia convencional. Tampoco se recomienda a menores de 17 años, pues la nariz no está definitivamente formada.

No me gusta mi nariz, ¿la única opción es operar?

Tipos de rinomodelación

La rinomodelación temporal consiste en un relleno reabsorbible, que se aplica a través de microinyecciones, buscando rectificar e igualar el perfil nasal. Su duración aproximada es de 9 a 12 meses, dependiendo de factores como el grado de hidratación del paciente o la exposición a temperaturas extremas que deriven en un aumento de la deshidratación del paciente.

En la rinomodelación con relleno permanente se utiliza un producto inyectable no reabsorbible. Por su carácter permanente, es aconsejable realizar primero una rinomodelación con ácido hialurónico para que el paciente pueda comprobar cómo quedaría su nariz después del tratamiento definitivo y esté seguro de su decisión, siempre bajo la recomendación y el asesoramiento del equipo médico.

Un procedimiento rápido

La rinomodelación es un procedimiento rápido -el tratamiento es ambulatorio y dura unos pocos minutos- y los resultados son inmediatos. Durante unos días la zona puede estar un poco inflamada o presentar enrojecimiento. No conviene tocarse la nariz ni llevar gafas durante dos días. Durante la semana siguiente a la aplicación de la técnica, deberán evitarse saunas o tratamientos faciales intensos. Tampoco se deben realizar deportes o tareas que exijan mucho esfuerzo.

En cualquier caso, antes de someterse a cualquier intervención de nariz es necesario consultar a un médico especializado e informarse de si las imperfecciones de la nariz son tratables con una rinomodelación o si, por el contrario, requieren de la rinoplastia tradicional para subsanarse.