Prevención, Salud

Qué es un ictus isquémico: Causas, síntomas y tratamientos

Los ictus por obstrucción de una arteria cerebral suponen el 85% del total.

Cada año miles de familias sufren las consecuencias de un ictus en sus vidas. Una enfermedad cerebrovascular sobre la que existe un gran desconocimiento en España, si bien es la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda en el caso de los hombres, después del cáncer. La mayoría de los ictus, aproximadamente el 85%, son isquémicos, siendo el resto hemorrágicos.

Pruebas diagnósticas

Mientras que estos últimos se deben a la rotura de una arteria cerebral, el ictus isquémico surge de la obstrucción parcial o total de una o varias de las arterias que llevan la sangre desde el corazón hasta el cerebro, lo que provoca un insuficiente riego sanguíneo de los centros neuronales que dirigen todas las funciones del organismo. Esa obstrucción la causa un coágulo de sangre que tapona el vaso, o una porción de materia grasa que se ha desprendido de las paredes de la arteria.

La resistencia de una neurona que no recibe sangre es impredecible. Algunas sufren ya lesiones irreversibles a los cinco o quince minutos tras iniciarse la isquemia. En líneas generales, se consideran cruciales las primeras 4,5 horas, tanto desde el punto de vista de la supervivencia como de las secuelas.

La información de que disponga esa persona sobre lo que le está pasando es, por lo tanto, clave. El problema de los ictus es que muchas veces sus síntomas se malinterpretan. Como en un 99% de los casos no duelen, no es raro que no se les dé la importancia que tienen, en especial en los primeros momentos.

¿Cómo detectar un ictus isquémico?

El ictus se presenta repentinamente y aunque suele afectar a personas mayores, también puede producirse en jóvenes. Las principales señales de alarma son:

  • Pérdida repentina de fuerza en cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo.
  • Alteración repentina de la sensibilidad (adormecimiento) en cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo.
  • Pérdida súbita de la visión de uno o ambos ojos.
  • Dificultad brusca para hablar, expresarse o comprender.
  • Dolor de cabeza brusco de muy alta intensidad y sin causa aparente.
  • Inestabilidad, desequilibrio e incapacidad para la marcha de presentación brusca.

Si detecta en usted mismo o en otra persona alguno de estos síntomas, inmediatamente acuda al hospital más cercano o llame al 112 y cuente que cree que está ante un caso de ictus para que los servicios de emergencias activen el CÓDIGO ICTUS, que enlaza las ambulancias con los hospitales y moviliza a facultativos de urgencias, neurólogos, radiólogos, intensivistas, anestesiólogos y enfermeros.

El ictus isquémico

Factores de riesgo

Cada año, entre 110.000 y 120.000 personas se ven afectadas por un ictus en España, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Además, supone el mayor motivo de incapacidad de adultos en nuestro país. Su incidencia se asocia a diferentes factores de riesgo, la mayoría de ellos evitables con una adecuada prevención.

Sufrir hipertensión arterial, diabetes tipo 2, altos niveles de colesterol en sangre y no hacer ejercicio físico son, además del hábito de consumir tabaco y alcohol, los principales factores desencadenantes de un ictus. También inciden situaciones puntuales de máximo estrés emocional.

Tratamiento

El tratamiento que reciben las personas que sufren un ictus isquémico depende del tiempo transcurrido desde que se desencadenó. Si no han pasado más de tres o cuatro horas desde que el paciente identificó algún síntoma, el proceso puede consistir en localizar con pruebas de imagen el punto en que se encuentra el trombo e intentar que se disuelva por medio de sustancias trombolíticas.

Este tratamiento, no obstante, tiene una eficacia limitada en los ictus graves o de localización compleja. En estos casos, el neurointervencionismo permite llegar con unos pequeños catéteres a los vasos sanguíneos a través de la ingle para desobstruir el coágulo. Si todo sale bien, la recuperación del paciente puede ser prometedora.

Fotos | iStock / Allexxandar / AlexRaths