Envejecimiento, Salud

La gota, una de las formas de artritis más dolorosas

La acumulación de ácido úrico en la sangre genera dolores agudos en las articulaciones, hinchazón y enrojecimiento.

Asociada históricamente a la realeza, las clases altas y los papas, es decir, a todos aquellos que tenían acceso a cantidades opulentas de comida, la gota es un tipo de artritis inflamatoria muy dolorosa, que se calcula que afecta a entre el 1 y el 2 por ciento de la población de occidente y en torno al 5-6 por ciento de los mayores de 70 años.

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Sin embargo, hay investigaciones que han detectado un resurgimiento de esta patología por el incremento de la longevidad, el aumento de los casos de hipertensión y cambios en la alimentación, principalmente, por culpa de la dieta occidental.

Qué es y qué causa la gota

Se trata de una acumulación de ácido úrico en la sangre cuando los riñones no pueden desechar el compuesto al ritmo necesario. Se consideran niveles normales de ácido único entre 2,4 y 6 mg/dL en el caso de las mujeres y de 3,4 a 7 mg/dL en el caso de los hombres.

Según explica el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de Estados Unidos en su web, la acumulación de ácido úrico puede causar:

  • Depósitos de cristales de ácido úrico en las articulaciones o coyunturas, principalmente en el dedo gordo del pie, pero también en el arco del pie, los tobillos, los talones, las rodillas, las muñecas, los dedos de las manos y los codos.
  • Depósitos en forma de bultos bajo la piel (tofos).
  • Piedras renales.

El ácido úrico se suele disolver en la sangre, pasa por los riñones y se expulsa en la orina. No obstante, se dan situaciones en las que el cuerpo incrementa la cantidad de ácido úrico que genera, los riñones no lo eliminan de manera suficiente o se consumen muchos alimentos ricos en unas sustancias denominadas purinas, que se encuentran en todos los tejidos del cuerpo y cuya descomposición da lugar al ácido úrico.

Puede hablarse de gota aguda -afección dolorosa que sólo afecta a una articulación- o gota crónica -cuando se sufren episodios repetitivos de dolor e inflamación y hay más de una articulación afectada-.

Cuáles son los síntomas

Ser hombres, tener antecedentes familiares de esta enfermedad, padecer sobrepeso, beber mucho alcohol, comer alimentos ricos en purinas, tener un órgano trasplantado, poseer una enzima defectuosa que dificulta la descomposición de las purinas, la exposición al plomo, ciertos medicamentos, como diuréticos, ‘Aspirina’, ciclosporina o levodopa, así como tomar vitamina niacina pueden elevar las probabilidades de sufrir un ataque de gota.

Además, conforme las personas cumplen años, esta acumulación de ácido úrico es más posible. También hay enfermedades que pueden elevar el riesgo de sufrirla, como la patología renal, la diabetes, las anemias, la leucemia y otros cánceres de la sangre, como se recoge en la Biblioteca Nacional de Salud de Estados Unidos.

Gota

Realmente, la concentración elevada de ácido úrico en la sangre recibe el nombre de hiperuricemia, una situación que no siempre desencadena en gota. Entre los síntomas más habituales de este tipo de artritis inflamatoria, están:

  • Dolor.
  • Hinchazón.
  • Enrojecimiento.
  • Calor.
  • Rigidez de la articulación.
  • En ocasiones, fiebre.

El ataque de gota suele comenzar con dolor pulsátil, opresivo e insoportable en una articulación, que surge de manera súbita, habitualmente por la noche, y que es más doloroso al tocarla. Pasados algunos días, el ataque puede desaparecer y volver en ocasiones, pero con una duración más prolongada. Suele presentarse un nuevo ataque entre los seis y los 12 meses siguientes.

Tratamientos y remedios contra la gota

Entre los medicamentos para combatir un ataque de gota están los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como ibuprofeno o naproxeno; analgésicos más fuertes como la codeína; corticosteroides, como la prednisona; o un fármaco llamado colchicina, que reduce el dolor, la inflamación y la hinchazón. También se puede aliviar el dolor colocando compresas frías sobre la articulación.

Aunque con este tipo de medicamentos suele desaparecer el dolor pasadas 12 horas, el médico podría recetar algún fármaco para reducir los niveles de ácido úrico. Se suele dar a los pacientes que sufren varios ataques en un mismo año o son muy intensos, presentan tofos, con articulaciones dañadas o que padecen nefropatía o cálculos renales de ácido úrico.

Además, resulta conveniente realizar cambios en el estilo de vida para evitar nuevos desequilibrios en la eliminación del ácido úrico del cuerpo, como:

  • Reducir el consumo de alcohol, proteína animal (carnes rojas, sobre todo) y bebidas azucaradas.
  • Bajar de peso.
  • Hacer ejercicio a diario.
  • Optar por alimentos saludables, como verduras, legumbres, frutas, granos integrales y productos lácteos.
  • Beber mucha agua.

Una investigación de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, presentada en mayo de este año, sugirió que la dieta denominada DASH, por sus siglas en inglés de ‘método dietético para detener la hipertensión’ podría evitar el dolor de la articulación provocado por la gota. Este régimen consiste esencialmente en comer mucha fruta y verdura y reducir al mínimo los niveles de sal, azúcar, carne roja y vísceras.

Personas famosas con gota

Como hemos dicho al principio, la gota es una enfermedad famosa en la historia puesto que numerosas personalidades la han padecido. Un ejemplo entre la realeza es el rey británico del siglo XIV Enrique VII, a quien su obesidad y sus grandes ingestas de comida y bebidas alcohólicas le pasaron factura con ataques de gota.

Otro rey, pero esta vez de España, también resultó afectado por este tipo de artritis inflamatoria. Fue Felipe II (1527-1598), a quien esta patología lo dejó en la cama durante sus diez últimos años, perdiendo, incluso, la movilidad de la mano derecha. Entre los gobernantes más actuales, está Dick Cheney, que fue 46 vicepresidente de Estados Unidos en el mandato de George W. Bush, que tuvo que tomar medicación para tratar la gota.

Incluso, entre los deportistas se ha dado esta enfermedad. El entrenador de baloncesto de la NBA Maurice Cheeks ha sufrido dolores de gota. En el mundo de la música, el tenor italiano Luciano Pavarotti padeció gota por culpa de su exceso de peso.

En el ámbito de los actores, puede citarse al actor estadounidense Jared Leto, al que un aumento de peso para encarnar un personaje en una película le llevó a sufrir ataques de gota que le impidieron, incluso, caminar; o al actor y cómico Jim Bleushi, quien también se ha visto aquejado por este trastorno.