Demencia, Envejecimiento

Cómo detectar los primeros síntomas del Alzheimer

A medida que la esperanza de vida aumenta, debemos estar más atentos a los primeros signos del Alzheimer para prevenir sus efectos.

La Alzheimer’s Association ha elaborado una lista de señales de advertencia del Alzheimer y otros tipos de demencia para conocer cuáles son los primeros síntomas y acudir al médico en caso de que nosotros mismos o algún familiar los esté sufriendo. Es decir, si tenemos dudas o si tenemos la sensación de que podría tratarse de Alzheimer o algún tipo de demencia.

Para interpretar correctamente esta lista debemos tener en cuenta que se pueden experimentar uno o más síntomas al mismo tiempo, y que todos ellos se pueden experimentar en distintos grados.

Listado de señales

  • Desorientación espacio-temporal. Tiene lugar cuando hay pérdida de la noción espacial, como ignorar dónde se está o cómo llegar a un determinado lugar ya conocido, pero sobre todo cuando hay pérdida de la conciencia temporal, como el paso del tiempo, las fechas, o incluso la estación del año en que se está.
  • Falta de memoria en cosas cotidianas. En las etapas más tempranas del Alzheimer suele tener lugar esta señal, que consiste en olvidar de forma repetida fechas o eventos importantes. No hay que confundir estos signos con los olvidos propios del día a día que, por ejemplo, pueden tener su origen en el exceso de estrés o la falta de atención. Los olvidos que preceden al Alzheimer son muy persistentes y, a menudo, requieren de la ayuda continuada de amigos y familiares.
  • Dificultades en las tareas cotidianas. Tiene lugar cuando es difícil llegar a un lugar conocido, o realizar las tareas más sencillas del día a día. También el olfato puede verse resentido.
  • Dificultad para resolver problemas habituales. Tiene lugar cuando existen dificultades para, por ejemplo, organizar las cuentas del mes, seguir las instrucciones de una receta de cocina ya conocida, entre otras.
  • Problemas en la visión. En algunos casos, los problemas a la hora de comprender imágenes visuales o tener dificultades para leer, determinar distancias espaciales o identificar colores o contrastes, pueden ser síntomas de Alzheimer. Sin embargo, estos signos suelen ser poco característicos porque se confunden con los propios de la edad avanzada.
  • Problemas de habla. Dificultades para seguir una conversación, pronunciar frases que se terminan sin concluirse o que se repiten varias veces en busca de las palabras correctas o el vocabulario apropiado. A veces las cosas cotidianas no consiguen identificarse con su nombre, llamando a un simple lápiz como “eso para escribir” porque no se logra llegar al término concreto. Por ello una buena forma de prevenir estos síntomas es aprender otro idioma. También estos signos pueden confundirse con otras patologías, de modo que es conveniente consultar con un especialista.
  • Problemas para encontrar cosas. A menudo, las personas que empiezan a sufrir síntomas de Alzheimer creen que les hurtan o esconden sus pertenencias porque no son capaces de encontrarlas. Lo que ocurre en realidad es que, a menudo, olvidan dónde las han puesto o las colocan en lugares distintos a los habituales.
  • Problemas para tomar decisiones. Cambios de opinión o de juicio o decisiones extrañas como, por ejemplo, regalar grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos. También hay una acusada pérdida en la iniciativa en las actividades sociales o proyectos.
  • Cambios de humor. Enfados repentinos e injustificados, miedo y ansiedad, y otros cambios de humor rápidos pueden ser síntoma de Alzheimer.
  • Problemas en el aseo personal. Olvido o descuido de la higiene mínima personal.

Con todo, estas señales para detectar un Alzheimer precoz son solo eso, señales, y no un diagnóstico fiable. En primer lugar, porque muchos síntomas pueden estar producidos por otros motivos clínicos, como el estrés, la propia edad avanzada u otras patologías. En segundo lugar, porque la enfermedad debe estar diagnosticada por un experto. En cualquier caso, siempre es positivo mantener el cerebro joven.

Sin obsesionarse

Siempre es positivo un diagnóstico prematuro del Alzheimer, pero tampoco debemos obsesionarnos con seguir tratamientos y ejercicios cognitivos a fin de evitar su aparición.

Una revisión sistemática publicada en el año 2009, por ejemplo, identificaba diez estudios convenientemente controlados publicados entre 1996 y 2008. Los investigadores, liderados por Kathryn Papp, de la Universidad de Connecticut, señalaron no haber encontrado pruebas de que los programas de intervención cognitiva estructurada retrasaran o ralentizaran la progresión de la enfermedad de Alzheimer en ancianos sanos.

Así pues, podemos retrasar sus efectos en mayor o menor medida, pero cada persona reacciona de forma distinta a los tratamientos, y es recomendable consultar siempre con un profesional.

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