Salud Dental

¿Te van a poner ortodoncia? Te aclaramos las dudas más frecuentes

Antes de comenzar el tratamiento es normal sentir cierta preocupación por el impacto que el tratamiento puede tener sobre la vida social o por los posibles cambios que implicará en las rutinas habituales.

Muchas personas, ante la posibilidad de tener que ponerse una ortodoncia, pueden sentirse preocupadas por el impacto que esta puede tener sobre su vida social, así como tener dudas sobre los diferentes tratamientos y alternativas.

En el mercado existen diversos tipos de ortodoncia  que se adecuan a cada tipo de alteración, tu dentista te recomendará el más adecuado para tu caso, en función de tus necesidades y estilo de vida (si practicas algún deporte, si tocas algún instrumento musical, etc.).

Ortodoncias para todas las necesidades

Sea cual sea el tratamiento seleccionado, hay ciertas recomendaciones que pueden ayudarte a llevar el tratamiento sin problemas:

Si lo que no te gusta es que se vean demasiado los típicos brackets metálicos, existen otras opciones como los cerámicos, hechos de un material translúcido que se confunde con el diente; o los linguales, que se colocan en la parte interior de los dientes y que no se ven nada. Otras opciones son las ortodoncias removibles, que se pueden extraer para comer, y que consisten en fundas transparentes que se ponen sobre la dentadura y que van cambiando a lo largo del tratamiento. Tu dentista te indicará la mejor para ti.

Los tratamientos de ortodoncia son prácticamente indoloros, por lo que si es esto lo que te asusta, no te preocupes. Al principio del tratamiento puedes experimentar algunas molestias más relacionadas con el hecho de tener un objeto “extraño” en tu boca, que por dolor. De todas formas, tu dentista puede recomendarte algún calmante o cera dental para evitar las posibles rozaduras que puedes tener al principio.

Podrás comer de todo (o casi): tu alimentación no se verá muy alterada por llevar una ortodoncia. Podrás seguir participando en actividades sociales sin problemas. Si el aparato es removible, al quitártelo para comer no tendrás ningún problema. Las opciones que incluyen brackets, y que no pueden retirarse para comer, son más sensibles a ciertos alimentos; por eso debes evitar chicles, alimentos duros (deberás tener cuidado con las frutas con hueso, caramelos, algunos frutos secos, bocadillos, etc.) que pueden hacer que salte un bracket y retrasar la finalización del tratamiento.

Higiene dental: las rutinas básicas de higiene no se van a ver alteradas y serán parecidas a las que tenías antes: debes lavarte los dientes tras cada comida para eliminar resto de placas, cepillando los dientes (si llevas brackets puedes usar un cepillo específico o si lo prefieres, con un cepillo eléctrico), y utilizando hilo dental y colutorio. Te recomendamos que lleves un kit de higiene siempre contigo, y que no te dejes en casa la caja para guardar el aparato removible.

Y, si hago deporte, ¿me afectará? Si realizas actividades de alto impacto o que pueden implicar golpes (fútbol, baloncesto, artes marciales, etc.) pregunta a tu dentista. Existen protectores que impiden que la ortodoncia sufra daños si se produce un golpe.

Piensa en los beneficios a largo plazo que para tu salud tendrá una ortodoncia. Si tu dentista te recomienda que te realices un tratamiento de este tipo, es porque lo necesitas, y porque con él vas a corregir problemas que se agravarán con el tiempo. Y un secreto: la mayoría de los famosos que lucen sonrisas perfectas han pasado por esto también.

Las ventajas de ponerte una ortodoncia para tu salud y tu imagen son muchas. Cada vez son más las personas de todas las edades que recurren a este tratamiento para mejorar su apariencia y su calidad de vida, por lo que también son muchas las opciones, alternativas y remedios que existen. Pero si aún sigues teniendo dudas, plantéale todas a tu dentista, que te ayudará a resolverlas y a iniciar el tratamiento con seguridad.