Salud Dental

¿Sabías que los implantes mejoran tu calidad de vida?

La pérdida de piezas dentales es inevitable en muchas ocasiones. Esta falta de una o varias piezas puede producir trastornos, tanto en los hábitos alimentarios, como a nivel estético, problemas que pueden llegar a afectar a la calidad de vida de quien los sufre.

Los implantes son una solución efectiva para volver a sonreír, comer, hablar y recuperar nuestra apariencia sin que se note diferencia alguna con el resto de los dientes. Es importante que desde que se pierde el diente hasta que se realiza el tratamiento no pase mucho tiempo para evitar desplazamientos, desgaste o roturas del resto de piezas.

La sonrisa proyecta la mejor imagen de nosotros, si al sonreír se nos ve la ausencia de piezas podemos llegar a sentirnos incómodos y hacerlo de forma forzada. Los implantes respetan los rasgos faciales devolviéndonos una sonrisa natural.

Actualmente los implantes que se colocan son muy similares a los propios dientes, tanto en color como en apariencia. Es muy difícil que alguien pueda diferenciar una pieza natural de un implante, lo que favorece la comodidad de quien lo lleva.

Por otro lado, si nos falta alguna pieza, la parte del hueso que soportaba esa pieza ya no recibe la estimulación ocasionada al masticar y se puede producir una reducción ósea. Este trastorno provoca una pérdida progresiva del hueso maxilofacial retrayendo hacia dentro su estructura. De esta manera, la sustitución de las piezas dañadas con implantes evita que se produzca daño o deterioro en el resto.

¿Qué ventajas nos ofrecen los implantes?

Aunque existen otras alternativas para sustituir la ausencia de piezas dentales (como puentes o prótesis removibles), los implantes dentales ofrecen muchas más ventajas:

  • Seguridad: los tratamientos con implantes tienen tasas de éxito más elevadas que cualquier otra técnica de restauración dental. Se trata de un tratamiento muy conservador, ya que mantiene intactos el resto de los dientes de la boca.
  • Higiene: no es necesario modificar los hábitos de higiene, puesto que los implantes pasan a ser un diente más de nuestra dentadura. No hace falta extraerlos para limpiarlos, como ocurre con las piezas removibles.
  • Calidad de vida: los implantes incorporan estabilidad y la misma sensación que los dientes naturales. Permiten sonreír, comer y hablar sin preocupación.
  • Estética: son la solución más estética para reemplazar la pérdida de piezas dentales. Mejoran la apariencia, ofreciendo un aspecto natural y rejuvenecido.