Salud Dental

¿Necesitas un implante? La tasa de éxito del tratamiento supera el 90%

Cada vez son más las personas que reponen los dientes perdidos mediante implantes dentales. Actualmente los implantes ofrecen tasas de supervivencia  por encima del 90 % y se han convertido en una de las soluciones más seguras y duraderas.

En nuestro país, casi un 40 % de las personas mayores de 55 años se han puesto un implante  y un 90% de estos afirman que su calidad de vida ha mejorado notablemente con este tratamiento.  Los implantes son la modalidad de tratamiento que más se asemeja a la función de un diente natural, si has optado por colocarte uno recuerda que es necesario que realices revisiones periódicas para asegurar su correcto mantenimiento. Un implante que se cuida diariamente y que se revisa periódicamente puede ser una solución muy duradera siempre que se encuentre bien colocado e integrado y que a su alrededor la encía se mantenga sana.

Beneficios de los implantes dentales:

  • Una opción cómoda y duradera: los implantes se adaptan perfectamente (color, forma y tamaño) a la persona y funcionan de forma similar a un diente natural. Su cuidado es sencillo, mediante el uso de cepillos interproximales.
  • No cambian tu aspecto: al ser fabricados a la medida de tus dientes, el resultado es muy natural. Además, al insertarse en el hueso, ni se mueven ni modifican la forma de tu boca o la expresión de tu cara. Seguirás siendo tú.
  • Larga duración: otras opciones como las prótesis o los puentes deben ser reajustadas o cambiadas cuando se caen nuevas piezas, con la inversión de dinero y tiempo que eso implica. Pero los implantes, al ser independientes para cada pieza, pueden durar toda la vida. Eso sí, para mantenerlos en buenas condiciones deberás limpiarlos tras cada comida, al igual que haces con tus dientes, así como evitar ciertos hábitos poco saludables (tabaco, alcohol, etc.) y acudir a las revisiones anuales con tu dentista.
  • No se mueven: los implantes quedan perfectamente fijados a tu mandíbula, por lo que ni se mueven, ni se caen al reír, comer o hablar. Además, podrás practicar tus deportes o hobbies habituales sin miedo a perderlos.
  • Cuidan de tu mandíbula y del resto de tus dientes: cuando se pierde una pieza, el espacio vacío que queda en su lugar puede deteriorar la mandíbula y hacer que los dientes que estaban junto a ella pierdan sujeción y empiecen a moverse. Los implantes impiden que tanto las piezas laterales como las que están arriba o abajo se muevan, además, estimulan el crecimiento óseo mandibular.
  • Para colocarlos no se daña a las piezas adyacentes: en el caso de los puentes, para colocarlos es necesario limar los dientes adyacentes y reducir su tamaño a fin de poder colocarlo. Un implante evita tocar las piezas cercanas.

Si continuas teniendo dudas sobre las ventajas de un implante dental no dudes en consultarlas con tu dentista, te las aclarará y te informará sobre todo lo que debes saber antes de realizarte el tratamiento. Cada caso es diferente.