Salud Dental

¿Merece la pena usar un cepillo eléctrico?

El cepillo de dientes se ha utilizado desde el año 3.500 a.C por civilizaciones babilonias y egipcias, que masticaban los extremos de pequeñas brancas hasta que la punta era suave como un cepillo. El primer cepillo de dientes fabricado en serie fue creado en Inglaterra, en 1780, por William Addis.

El primer cepillo de dientes eléctrico llegaría mucho más tarde, desarrollado por Philippe-Guy Woog en 1954. Conocido como Broxodent, el éxito de este cepillo fue internacional. El primer estudio en demostrar su superioridad sobre el cepillo manual fue publicado en 1956 por Arthur Jean Held en Ginebra.

El cepillo eléctrico abogaba por la comodidad, y también por una limpieza más exhaustiva de nuestros dientes. Pero ¿hasta qué punto esto es verdad?

La eficacia del cepillo eléctrico

Ante la pregunta de si un cepillo de dientes eléctrico es más eficaz que un cepillo manual la respuesta es ambivalente: depende de qué cepillo eléctrico usemos y, también, de cómo lo usemos.

De hecho, lo que más importa a la hora de cepillarse los dientes es cómo lo hacemos y no tanto el objeto con el que lo hacemos. Es mejor para nuestra boca un cepillado manual exhaustivo y con una buena técnica que un cepillo eléctrico empleado descuidadamente.

La técnica del cepillado básica consiste, en primer lugar, en incidir en la parte superior de cada diente, y luego efectuar movimientos de la encía hacia abajo en el maxilar y de la encía hacia arriba en la mandíbula, para cepillar los dientes y las encías, inclinando el cepillo a 45º del diente. Siempre hay que seguir trayecto preciso para no olvidar ningún rincón de la boca y ningún diente. Con estos consejos obtendremos una buena higiene bucal tanto con cepillos manuales como eléctricos.

Con todo, la tecnología oscilo-rotativa (movimiento rotativo de una pequeña cabeza redonda que se adapta y limpia el diente) sí se ha demostrado más eficaz que la manual, sobre todo porque alcanza lugares que el cepillo manual no puede. De modo que si hemos de optar por una solución eléctrica, ésta resulta la más recomendable.

cepillo_dental_electrico

 

Otras ventajas

Otra ventaja de los cepillos eléctricos nace del mal uso del cepillo manual: acostumbramos a ejercer demasiada presión en el cepillado, lo que debilita el esmalte y lesiona las encías, algo que es mucho más infrecuente con un cepillo eléctrico: las cerdas de un cepillo eléctrico acostumbran a ser más blandas y su rotación continua evita, por repulsión, que logremos ejercer tanta presión.

Debido a que el cepillo eléctrico hace todo el trabajo, está especialmente indicado para personas mayores, personas discapacitadas y niños. También es una solución ideal para las personas que tienen artritis con dolor, quienes tienen dificultades para levantar el brazo durante dos minutos o para aquellos que tengan otros impedimentos físicos.

Algunos cepillos vienen con un temporizador que te indica el tiempo que debe durar tu rutina de cepillado (2 minutos), lo que mejora también la higiene bucal.

Finalmente, si por el motivo que sea se opta por un cepillo eléctrico, cabe recordarse que éste debe contar con el sello de la ADA (Asociación Dental Americana, por sus iniciales en inglés) o de la Asociación Dental del país en el que residamos, sin olvidar también que debe cambiarse el cabezal cada tres o cuatro meses, o cuando las cerdas no estén paralelas entre sí.