Salud Dental

La dieta ideal para unos dientes sanos

Sabemos que lo que comemos y bebemos afecta a la salud de todo nuestro cuerpo: órganos, músculos, e incluso a nuestros dientes.

Para cuidar la salud de nuestros dientes no solo debemos cuidar la higiene bucal, sino que también es conveniente introducir una serie de alimentos que nos ayuden a mantener nuestra boca en perfectas condiciones.

Los alimentos que nos ayudan a mantener unos dientes sanos

¿Qué tipo de alimentos debemos introducir o mantener en nuestra alimentación para asegurar nuestra salud bucal? En primer lugar, el más importante de todos: el agua. El agua es indispensable para la vida y nos proporciona una buena hidratación para todos los tejidos. Además, beber agua estimula la producción de saliva, que neutraliza las bacterias que se encuentran en la boca.

Los alimentos crujientes como las manzanas, las zanahorias o las ramas de apio comidas a mordiscos son una forma genial de limpiar la boca y los espacios interdentales. Podemos incluirlos en ensaladas o consumirlos como snacks entre horas.

La dieta ideal para unos dientes sanos
La dieta ideal para unos dientes sanos

También los alimentos ricos en polifenoles como las legumbres, las frutas y verduras de color rojo (fresas, arándanos y frambuesas, berenjena y remolacha), y bebidas como el té rojo y el té negro deben formar parte de nuestra alimentación. Los polifenoles actúan como un bactericida natural, haciendo que las bacterias de la boca no proliferen.

La vitamina C contenida en frutas como la naranja, los kiwis o verduras como el pimiento y el brócoli también hace que sean buenas para la salud dental, ya que ayudan a mantener el colágeno en las encías.

El calcio y el fósforo forman parte de la estructura de distintos tejidos, entre ellos los dientes, y podemos encontrarlos en los lácteos y en sus derivados: yogures y quesos.

Cuidado con las caries

Las caries son las principales enemigas de una dentadura sana. Estas se crean mediante la producción de ácidos formados por la fermentación de bacterias que provienen del azúcar. Cuando consumimos azúcares, estos se distribuyen en nuestra placa dental y allí son metabolizados por microorganismos que los convierten en ácidos. La acción de estos ácidos va desmineralizando el esmalte y las proteínas del diente.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que no más de un 10% de las calorías totales de la dieta provengan de los azúcares, aunque hace poco se había pensado en reducir esta cantidad a un 5%. Debemos ser conscientes del azúcar que consumimos en nuestra dieta, tanto refinado como a través de los productos procesados, para reducir su cantidad y la frecuencia de las tomas.

Estas medidas se deben complementar con las revisiones periódicas al odontólogo y  un buen cepillado, tras cada comida así como el uso de colutorios sin alcohol y con flúor (una vez al día) y la seda dental fluorada (también una vez al día).