Salud Dental

Excusas para no ir al dentista

Además de los riesgos obvios para tu salud oral, el mayor problema de no acudir regularmente a tu dentista es que se convierte en un círculo vicioso: cuanto más lo posponemos, peor nos sentimos cuando nos acordamos de que deberíamos ir.

¿Cuántas veces has pensado algo así? “Tengo que ir al dentista. Mañana llamo sin falta. Aunque han pasado dos o tres años desde la última vez. Tendré caries y sarro y a saber qué más. Va a ser caro y largo y doloroso y me da miedo y…”.

Así que lo retrasamos hasta que volvemos a pensar lo mismo meses más tarde, y el ciclo vuelve a repetirse una y otra vez.

Como pasa con la mayoría de las cosas que posponemos, no nos damos cuenta de que la primera visita a la clínica dental después de un tiempo sin pasar por una no va a ser (ni de cerca) como nos la imaginamos. Para empezar…

Nadie va a regañarte

Es normal que si llevas mucho tiempo sin venir al dentista te sientas un poco culpable y avergonzado, pero no hay ningún motivo para que esos sentimientos te paralicen y no vayas al dentista.

El trabajo de un dentista y del resto del personal de la clínica no es darte sermones ni hacerte sentir mal. De hecho, aplaudirá que hayas sido proactivo y hayas tomado la decisión de cuidar tu salud bucodental antes de que te obligase un problema grave. Es (infinitamente) mejor tarde que nunca.

Trabajamos para ti

En las clínicas dental están acostumbrados a ver a pacientes de todo tipo, y saben que muchas personas se ponen nerviosas ante la idea de sentarse en un sillón dental. Por ello, todo el equipo de la clínica hará lo que esté en su mano para que tu revisión sea una experiencia tan simple y cómoda como sea posible.

Además, una primera revisión es un procedimiento muy rápido, indoloro y que no tiene ningún misterio. En este otro artículo te contamos en detalle en qué consiste una primera visita al dentista, para que compruebes cómo el león no es tan fiero como lo pintan.

Es probable que necesites una limpieza…

Después de mucho tiempo sin ir al dentista, la placa bacteriana se habrá convertido en sarro, y puede que necesites una limpieza bucal en profundidad.

Las limpiezas dentales no llevan mucho tiempo, apenas sentirás molestias y además, aunque mucha gente lo crea, no dañan el esmalte de los dientes. Después de tu limpieza sentirás en tu boca qué diferencia hay entre unos dientes limpios y otros que no lo están tanto.

…y varios empastes

Otro tratamiento que suelen necesitar los pacientes que no acuden regularmente a revisiones dentales son los empastes y las reconstrucciones, porque la placa y el sarro acumulados durante meses y meses suelen derivar en caries.

Los recuerdos de cuando éramos niños y nuestras madres nos asustaban con las caries para que no comiéramos golosinas pueden seguir impresionándonos, pero lo cierto es que los empastes son un tratamiento del todo corriente, económico y que no consume tiempo ni causa dolor alguno.

Pero te quitarás un peso de encima

Si has estado mucho tiempo con culpa y remordimientos, retrasando una y otra vez el momento de ir al dentista, te vas a llevar una agradable sorpresa cuando veas qué se siente después de haber ido.

Cuando salgas por la puerta de la clínica después de tu primera revisión y limpieza, disfrutarás la sensación de tener unos dientes limpios y la satisfacción de que has vencido al miedo, la pereza, las excusas… para hacer por fin algo bueno para cuidar tu salud bucodental.

¿Hace mucho que no vas al dentista? Si has leído hasta aquí, no hace falta que te digamos qué necesitas.