Salud Dental

Carillas dentales, una sonrisa 10

Las carillas son una fina lámina que se adhiere a la parte externa del diente.

Todos queremos conseguir una sonrisa perfecta, como la que vemos a los actores o personajes famosos. En muchos casos su secreto son las carillas dentales. Las carillas son una fina lámina que se adhiere a la parte externa del diente ocultando posibles manchas, rellenando huecos interdentales y restaurando dientes dañados.

Existen dos tipos de carillas dentales, en función del material en el que están construidas:

  • Carillas dentales de composite: se elaboran con una resina sintética similar a la que se usa para realizar empastes, indistinguible a simple vista de un diente natural. Este material permite modelar la carilla por capas simulando el esmalte y la dentina del diente, otorgándole una gran naturalidad.
  • Carillas dentales de porcelana: se realizan con cerámica. Mediante el uso de porcelana de alta estética se recupera la naturalidad del diente, devolviéndole la forma, el color y el tamaño deseados.

Las carillas de composite se suelen recomendar cuando el paciente requiere modificaciones leves en sus dientes, ya sea para corregir pequeñas alteraciones de forma, de color o de tamaño (se requerirá un ligero pulido de las piezas dentales). Si el paciente necesita carillas para varias piezas, es aconsejable recurrir a carillas de cerámica (que resultan más resistentes, duraderas y estéticas).

10 ventajas de las carillas dentales

  1. Corrigen defectos. Las carillas se pueden utilizar para que desaparezcan las manchas de los dientes, para espacios interdentales, para agrandar un diente pequeño y unificar formas o bien para arreglar dientes erosionados o fracturados.
  2. Tratamiento rápido, en pocas sesiones se obtienen beneficios. Las carillas de composite se pueden colocar en una sesión y las de porcelana en 2 o 3.
  3. Aspecto natural. La variedad de colores que ofrecen los materiales de los que están realizadas las carillas permiten conseguir un color prácticamente idéntico a los dientes originales
  4. Son duraderas. Las carillas pueden permanecer mucho tiempo adheridas al diente si se cuidan. Aproximadamente 20 años las de porcelana y entre 5 y 7 las de composite.
  5. Pueden retirarse o restaurase. Si las carillas dentales se estropean o erosionan pueden restaurarse (composite) o bien retirarse y colocar unas nuevas (porcelana).
  6. Los dientes no se dañan. Las carillas se pegan a los dientes mediante una resina que no daña el esmalte. En el caso de las carillas de porcelana los avances permiten que solo se raspe mínimamente la capa del esmalte para poder pegar las carillas.
  7. No duelen. Colocar una carilla dental no es un tratamiento doloroso. En algún caso puede producir una pequeña molestia, en cuyo caso se administrará anestesia local para que el proceso sea más tranquilo.
  8. Precios para todos los bolsillos. En el mercado existe una amplia variedad de precios, las carillas de composite son más asequibles, las de porcelana tienen un coste un poco más elevado (también su duración es mayor).
  9. Mejoran la autoestima. Corregir los defectos dentales nos permite sonreír o hablar sin sentirnos incómodos. Trasmitimos tranquilidad y confianza.
  10. Conseguimos una sonrisa 10. Las carillas dentales son un tratamiento estético que mejora nuestra sonrisa notablemente.

Ten cuidado si…

Las carillas dentales son un tratamiento estético que cubre el diente original. Si tienes caries o sarro y te colocas carillas ocultarás un problema no solventado y favorecerás un empeoramiento de la situación.

Las carillas dentales están hechas de un material muy resistente pero pueden dañarse o erosionarse si padeces bruxismo, te muerdes las uñas, abres botellas con los dientes o comes alimentos con cáscaras o semillas.