Cultura del Seguro

Por qué la prima de tu seguro aumenta todos los años

En otra entrada os explicamos cómo se calcula el precio de un seguro de salud con el fin de dar a conocer cuáles son y cuáles no las circunstancias y factores que se tienen en cuenta a la hora de contratar un seguro, por parte de la empresa aseguradora.

Es decir, es la conclusión que extrae la compañía después de analizar la situación de la persona que quiere contratar un seguro de salud.

Hoy vamos a dar una vuelta de rosca más a este asunto, porque una vez la persona contrata un seguro el precio puede ir variando. ¿Qué? ¿Variando? ¿No es siempre lo mismo? Son preguntas que se hace mucha gente, porque cree que el precio que paga de inicio es el que pagará siempre. Sin embargo no es así, el precio puede variar porque de año en año las circunstancias de una persona cambian, o las de la sociedad, o las del colectivo en que trabaja, o… vamos a ver, pues, por qué la prima de tu seguro aumenta todos los años.

¿Cuánto tiempo se mantienen las condiciones contratadas?

Cuando se contrata un seguro las condiciones acordadas se mantienen durante el tiempo establecido en el contrato. Hay acuerdos por 12 meses desde el momento en que se contrata y otros que finalizan el 31 de diciembre. Es decir, que puedes contratar un seguro en octubre, por ejemplo, y el 31 de diciembre, por ser cuando acaba el año natural, producirse una subida de la prima.

Esto, claro, no funciona así en aquellos casos en que existe una oferta o si se ha negociado un descuento por un tiempo determinado. Sería algo así como las promociones que dicen “durante los primeros 6 meses tendrás una cuota de X euros”. En estos casos, aunque el año natural cambie, la prima sigue igual. Eso sí, al acabar esos 6 meses sí puede producirse un cambio con respecto a las condiciones que se habían fijado previamente si, como decimos, estamos en el año siguiente (o no, si las condiciones se han negociado previamente con la aseguradora).

¿Por qué sube la prima de año en año?

Si os habéis fijado en la entrada que os he comentado al principio, la que explica cómo se calcula la prima de un seguro, habréis visto que el cálculo depende de muchos factores y que es bastante complejo de controlar. Pues bien, cada 12 meses, o cada 31 de diciembre, las compañías realizan un nuevo cálculo por si ha cambiado la situación vital de la persona o si ha cambiado el mercado.

Se vuelven a tener en cuenta todos los factores que comentamos, como son la edad (muchas compañías funcionan por tramos de edad y es posible que un cliente pase de un tramo a otro), las patologías (no es lo mismo estar completamente sano a la hora de contratar el seguro que padecer una enfermedad importante al año siguiente), la morbilidad de un colectivo determinado (si hablamos de un seguro colectivo y resulta que ese colectivo tiene más siniestralidad), etc., y se añaden más variables, como el IPC, el precio de los servicios médicos y en definitiva, todos los factores que el departamento actuarial estudia de nuevo en base al riesgo y el coste para establecer la nueva prima.

En pocas palabras, es como si cada 12 meses el contrato se diera por finiquitado y volvieras a contratar un seguro con la compañía por 12 meses más.

¿Cuánto puede subir la prima?

Ojalá se pudiera dar respuesta a esta pregunta, pero es materialmente imposible. Si nada cambiara, la prima se mantendría exactamente igual, o como mucho habría alguna variación por cuestión del IPC y en caso de que los servicios médicos aumenten también el coste. Pero como esto (de que nada cambie) no sucede siempre con todos los usuarios es imposible determinar cuál será la subida que se efectuará 12 meses después de la firma inicial. Vamos, que no están preestablecidas. Ninguna compañía dirá “durante 12 meses pagarás tanto y a partir de entonces pagarás tanto otro”.

Pero, ¿te avisan de dicha subida?

Por supuesto, o como mínimo deberían. Vaya gracia si no, que encontrarte con un cargo en la cuenta por un montante que no esperabas no le hace gracia a nadie, y cuando uno contrata un seguro de salud lo hace porque confía en los servicios que le van a ofrecer y lo último que quiere es empezar a sentir desconfianza.

Cada compañía puede hacerlo un poco a su manera, pero lo habitual es que con una antelación mínima de dos meses se envíe al cliente una carta en la que se le informe con total claridad de cuáles serán las nuevas condiciones del seguro y, por lo tanto, en la que se incluya el precio de la prima que pasará a pagar. En ese momento la persona que recibe la carta puede optar por no hacer nada, y en tal caso la compañía entiende que está de acuerdo y el contrato se prorroga automáticamente doce meses más, o bien manifestar su desacuerdo con el incremento y optar por rescindir el contrato y darse de baja de la compañía.

Para este paso, para saber qué hay que hacer para darse de baja de un seguro de salud podéis leer la entrada en la que hablamos de ello: Cómo darse de baja de un seguro de salud.

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