Salud, Sexualidad

Amenorrea y disfunciones del ciclo menstrual, ¿por qué suceden?

Las alteraciones del ciclo menstrual son habituales en muchas mujeres: las más comunes son la amenorrea y dismenorrea, y así podemos prevenirlas.

Las alteraciones en la menstruación o disfunciones del ciclo menstrual son mucho más frecuentes de lo que pensamos y son muchas las mujeres que las sufren cada mes. Alteraciones relacionadas con la frecuencia del ciclo menstrual, con la intensidad del sangrado o con el dolor de los días previos tienen diversas causas muy diferentes entre sí y pueden producirse desde la primera regla hasta la llegada de la menopausia o climaterio.

Ginecología

 

Tipos de alteraciones del ciclo menstrual

Dentro de las distintas alteraciones del ciclo menstrual que pueden ocurrir podemos establecer dos grupos bien diferenciados:

  • Alteraciones de frecuencia o de ritmo: son aquellas que están relacionadas con las variaciones del ciclo menstrual en el tiempo. Estas incluyen la amenorrea o ausencia del período durante más de tres meses, la polimenorrea o reducción inusual del ciclo menstrual, que dura menos de 20 días, y la oligomenorrea o alargamiento inusual del ciclo menstrual a intervalos de más de 45 días.
  • Alteraciones en la cantidad: son aquellas relacionadas con la intensidad del sangrado. Entre ellas se encuentran la opsomenorrea o sangrado débil o escaso, la hipermenorrea o sangrado excesivo, la menorrea o sangrado demasiado largo (mayor a tres días), la metrorragia o sangrado irregular y la dismenorrea o dolor con la menstruación.

Todas estas disfunciones tienen causas múltiples: pueden darse por desórdenes hormonales, por enfermedades de los órganos sexuales, por otro tipo de enfermedades como la diabetes mellitus, por enfermedades relacionadas con la glándula tiroides, etc.

Los dos tipos de alteraciones más comunes en las mujeres son la amenorrea y la dismenorrea.

La amenorrea o ausencia del período

Para que se pueda diagnosticar una amenorrea la falta del período debe durar tres meses o más. Dentro de este tipo de disfunción podemos establecer dos clases:

  • Amenorrea primaria: es el nombre que se da a la falta del período cuando se han cumplido ya los 15 años. Suele tener causas hereditarias relacionadas con la malformación de los órganos sexuales.
  • Amenorrea secundaria: es la que se produce cuando pasamos más de tres meses sin sangrado pero sí ha existido menstruación en algún momento de la vida de la mujer.

Las causas de la amenorrea secundaria son múltiples, pero 3 de cada 4 mujeres que la sufren es a causa de una alteración en la región del hipotálamo, situado en la base del cerebro y encargado, entre otras cosas, de la producción y liberación de las hormonas gonadotropinas, las cuales se encargan de regular el ciclo menstrual.

¿Qué es lo que produce estas alteraciones? Normalmente son agentes externos que nos causan problemas psicológicos: una época de estrés intenso en el trabajo, problemas familiares, el hecho de tener que tomar una decisión importante, un cambio brusco de clima (al viajar, por ejemplo), incluso cosas tan sencillas como una mudanza, que hacen que nuestra rutina tanto física como psicológica se vea interrumpida.

En otros casos puede darse por variaciones grandes de peso (más de 4 kilos en un período corto de tiempo) o cuando cambiamos radicalmente nuestra forma de alimentación (si pasamos de una alimentación omnívora a una vegetariana, por ejemplo). También puede darse por desórdenes alimenticios como la anorexia y en atletas de competición, generalmente debido a una alimentación insuficiente o a un exceso de entrenamiento.

Por supuesto, algunos medicamentos y enfermedades (infecciones, heridas) pueden ser causantes de este problema.

La dismenorrea o dolor menstrual

Amenorrea

 

Otra de las alteraciones más comunes del ciclo menstrual es la dismenorrea, que aparece con distinta intensidad en las mujeres que lo sufren: mientras que algunas solo sufren ligeros dolores de cabeza, otras pueden llegar a desmayarse y perder el conocimiento debido al dolor. Incluso puede darse con una intensidad diferente en la misma mujer a lo largo de su vida fértil, y puede aparecer de forma aislada o regular.

Las mujeres más propensas a sufrir este tipo de alteración son las mujeres jóvenes, y junto con el dolor físico también pueden aparecer cambios anímicos como el mal humor o depresión, que tienden a desaparecer al cabo de unos días.

Al hablar de la dismenorrea podemos establecer dos tipos:

  • Dismenorrea primaria: se da en mujeres jóvenes, cerca de la primera regla. No tiene su origen en ninguna enfermedad y su intensidad se va rebajando con el paso del tiempo.
  • Dismenorrea secundaria: se da en mujeres maduras y es posible que su origen se encuentre en patologías como la endometriosis (el endometrio crece por fuera del útero) o la metritis (inflamación del útero).

La dismenorrea o dolor menstrual suele aparecer en forma de calambres, dolor abdominal y dolor punzante en la zona de la espalda baja a la altura de los riñones. Además este dolor suele aparecer acompañado de otros síntomas como dolor de cabeza, migrañas, náuseas, cambios en el ritmo intestinal, etc.

Una buena manera de prevenir la amenorrea primaria es llevar un estilo de vida saludable: una alimentación equilibrada, sin tabaco, sin alcohol y con ejercicio físico regular. Si nuestro médico lo considera necesario puede recetarnos hormonas (píldora anticonceptiva) que generalmente nos ayuda a paliar el dolor menstrual.

En el caso de la amenorrea secundaria serán necesarios los medicamentos encaminados a curar la patología que causa el dolor.