Fertilidad, Reproducción Asistida

Diferencias entre inseminación artificial y fecundación in vitro

Muchas son las parejas que buscan un embarazo y no lo consiguen, normalmente por infertilidad de alguno de los progenitores. Por este motivo, existen diversas técnicas de Reproducción Asistida.

La Reproducción Asistida se basa en un conjunto de tratamientos médicos que buscan favorecer el embarazo en caso de que haya problemas de fertilidad femeninos, masculinos o de ambos. Esto es, estas técnicas abarcan la Ovodonación, la Inseminación Artificial y Fecundación In Vitro.

Infertilidad

Estos tratamientos han ayudado a mujeres que afrontan la maternidad solas y a parejas de mujeres para ser madres, de forma que ha favorecido la creación de nuevos modelos de familia.

¿En qué consiste cada técnica?

La Inseminación Artificial es una técnica que pretende respetar al máximo el entorno natural de los gametos propiciando la fecundación. Esta técnica coloca una muestra de semen en el útero de la mujer buscando reducir la distancia entre el óvulo y los espermatozoides, de forma que se incrementen las posibilidades de fecundación.

La técnica de Fecundación In Vitro o FIV une al óvulo con los espermatozoides en un laboratorio, de esta forma, se obtiene embriones ya fecundados, se transfieren al útero y evolucionan hasta conseguir el embarazo.

Esta técnica se realizó por primera vez en 1977, convirtiendo a Louise Brown en el primer “bebé probeta” de la Historia. A partir de entonces, se abrió toda una ventana para la investigación de los tratamientos de la esterilidad, dando lugar a todas las técnicas de Reproducción Asistida con las que contamos hoy en día.

inseminacion artificial

Principales diferencias entre la inseminación artificial y la fecundación in vitro

Estas técnicas de Reproducción Asistida tienen numerosas diferencias, pero, en ocasiones, se utilizan los términos de forma errónea o se confunden, por eso es necesario conocer con exactitud de qué se tratan estas técnicas.

La diferencia principal entre la FIV y la Inseminación Artificial es dónde se produce la fecundación, es decir, el lugar exacto. Mientras que en la Inseminación Artificial la fecundación es intrauterina, en la Fecundación In Vitro, se realiza en un laboratorio controlado y, posteriormente, se inserta en el cuerpo de la madre una vez que se ha formado el embrión.

Mientras que en ambas técnicas el semen puede proceder de donantes, únicamente en la Fecundación In Vitro el óvulo puede ser también de una donante, ya que esta técnica requiere la extracción de óvulos, una cirugía menor que en la Inseminación Artificial no es necesaria.

Otra importante diferencia la encontramos en la estimulación ovárica. En la Inseminación Artificial la estimulación es mínima, para así evitar el riesgo de un embarazo múltiple, mientras que en la FIV es necesaria una estimulación para poder obtener entre seis y quince óvulos. Además, mediante esta técnica es común que exista un embarazo múltiple, ya que se inserta más de un gameto fecundado.

Por último, cabe destacar que la Fecundación In Vitro, al requerir una operación quirúrgica y una fecundación en laboratorio, se trata de una técnica más costosa económicamente, si bien es cierto que con ella se obtiene un 60% de posibilidades de embarazo; mientras que con la Inseminación Artificial, que es más sencilla y económica, las probabilidades de embarazo exitoso solo aumentan un 15%.

Antes de someterte a una técnica de Reproducción Asistida, debes consultarle a tu ginecólogo para que éste evalúe dónde se encuentra el problema de infertilidad, y así poder someterte al procedimiento que mejor se adecúe a tus necesidades.