Dietas, Nutrición

El balón intragástrico y otras cirugías bariátricas

El balón intragástrico es una de las posibles cirugías bariátricas a las que nos podemos someter con la finalidad de bajar de peso.

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, Europa se enfrentará a una epidemia de obesidad en el año 2030. España contará, según la estimación, con un 70% de población con sobrepeso y un 30% con obesidad: unas cifras alarmant
es si tenemos en cuenta que el exceso de peso puede promover otras patologías más importantes como las enfermedades cardiovasculares o las relacionadas con las hormonas. Cada vez es mayor el número de personas que quiere bajar de peso, tanto por estética como por salud, y recurren a cirugías bariátricas como el balón intragástrico, al no haber encontrado solución en las dietas y regímenes alimenticios.

peso-saludable

Antes de comenzar a pensar en una cirugía bariátrica debemos, como siempre, consultar con nuestro médico. El profesional médico sabrá orientarnos sobre cuál es el método que más nos conviene según nuestras circunstancias y además nos acompañará durante todo el proceso, que también implica un proceso de reeducación nutricional del paciente en todos los casos. Generalmente el paciente idóneo para este tipo de intervenciones es el que sufre de obesidad mórbida u obesidad severa de tipo II, tiene un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 40 y no ha visto resultados a través de los métodos no invasivos y tradicionales.

Las cirugías bariátricas más utilizadas

Balón intragástrico

 

Existen distintos tipos de cirugía bariátrica que se realizan en función de las necesidades del paciente. Los más utilizados son los siguientes:

  • El by-pass gástrico: se trata de una técnica mixta ya que aúna la reducción de la capacidad del estómago, haciéndolo más pequeño, con la interrupción en la absorción de nutrientes (este “nuevo” estómago más pequeño se conecta directamente con el intestino delgado). Es una cirugía de derivación gástrica mediante la cual se aumenta la sensación de plenitud (la capacidad del estómago es menor y el paciente se sacia con menos comida). Debido a esto, el páncreas del paciente segrega menos insulina, aunque también menos ghrelina, dos hormonas clave cuando hablamos del apetito y la saciedad.
  • La banda gástrica ajustable: es una técnica restrictiva que reduce la capacidad del estómago del paciente. La banda de silicona se coloca alrededor del estómago a través de una cirugía mínimamente invasiva, de modo que se crea un reservorio (un pequeño compartimento en la parte superior del estómago) desde el que van pasando los alimentos de forma muy lenta al resto del estómago. Así se crea una sensación de mayor saciedad en el paciente. La banda gástrica es ajustable y reversible, y solo necesita leves reajustes por parte del médico aproximadamente unas tres veces al año.
  • El balón intragástrico: también forma parte de las técnicas restrictivas porque reduce la capacidad del estómago. En este caso, en lugar de colocar una banda se introduce por vía endoscópica un balón de silicona flexible en el estómago que se rellena con una solución salina: al aumentar de volumen el balón, el estómago reduce su capacidad y se produce una sensación de saciedad inmediata en el paciente. Al igual que la banda gástrica, el balón intragástrico es una solución ajustable y reversible que se puede usar aproximadamente durante seis meses.

La importancia de la reeducación nutricional

Sea cual sea el método que elijamos y que nuestro médico nos recomiende para tratar la obesidad, es de vital importancia que lo combinemos con la reeducación nutricional y con la inclusión en nuestra vida de hábitos saludables. Durante todo el tiempo que dura el tratamiento con balón o banda gástrica, y posteriormente a la intervención de by-pass gástrico, debemos ponernos en manos de un profesional de la nutrición que nos enseñe de nuevo a comer para evitar de esta manera recuperar los kilos perdidos.

La asistencia psicológica también es importante durante todo el tratamiento para la pérdida de peso: contar con la ayuda de un profesional será decisivo no solo para perder los kilos que nos sobran, sino también para mantener un peso saludable a lo largo del tiempo. Durante los primeros meses del tratamiento es cuando más peso se suele perder, para ir disminuyendo e incluso estancándonos con el paso del tiempo: el psicólogo nos ayudará a entender que este es un proceso normal al utilizar un balón o banda gástrica, y que no debemos frustrarnos si la pérdida de peso se hace más lenta según pasan los meses.

Además, también es importante incorporar el hábito de la actividad física a nuestro día a día: actividades de bajo impacto como caminar a un paso ligero o montar en bicicleta durante al menos 20 minutos al día son ideales para ayudarnos a mantener nuestro peso y para cuidar nuestra salud.