Deporte, Entrenamiento, Running

Utiliza el método POSE para correr más y mejor

El método POSE de carrera nos ayuda a ser corredores más eficientes, a correr mejor y más rápido. Te explicamos las tres fases que lo forman para que lo pongas en práctica.

El running es el deporte de moda entre personas de todas las edades y de cualquier condición social. Puede que sea por su sencillez, porque no hace falta mucha equipación o porque realmente se trata de un deporte en el que la superación y la lucha contra uno mismo es real y se vive día tras día y carrera tras carrera. El hecho es que cada día son más los que se deciden a calzarse las zapatillas y salir a correr unos kilómetros por los parques y plazas de las ciudades; incluso hay valientes que se atreven a retar a la montaña.

Pero cuidado, porque correr no es “solo” correr. Podemos pensar que todo el mundo sabe correr, al fin y al cabo es uno de los movimientos básicos del ser humano y solemos utilizarlo en nuestro día a día (aunque sea más para esprintar, como cuando corremos para no perder el autobús, que para correr largas distancias). Pero hay una gran diferencia entre “correr” y “correr bien”: la técnica de carrera. Esta técnica, que podemos aprender y mejorar con el tiempo, nos ayudará a maximizar los resultados de nuestros entrenamientos, a ser corredores más eficientes y, por tanto, a correr más, mejor y más rápido. ¿Quieres aprender a correr con una técnica correcta? Entonces te interesa conocer el método POSE.

deporte

¿Qué es el método POSE?

El método POSE es una técnica de carrera que viene usándose ya desde hace tiempo: fue desarrollado por el doctor Nicholas Romanov a principios de la década de 1970 para cubrir la necesidad de disponer de un modelo único para enseñar la técnica de carrera y el movimiento. Desde entonces han sido muchos los atletas que han optado por este método para entrenar y para competir, siendo uno de los más célebres el corredor etíope Haile Gebrselassie, especialista en carreras de fondo, ganador del premio Príncipe de Asturias del deporte en 2011 y plusmarquista mundial de maratón.

El método POSE promete economizar la energía del atleta en carrera aprovechando la fuerza de la gravedad para dar la zancada. A grandes rasgos, el método POSE nos sugiere dar una zancada más pequeña de forma que nuestro pie caiga sobre el centro de gravedad, por debajo de nuestra cadera (con zancadas más largas el pie suele caer por delante del centro de gravedad). De este modo, el impacto con el talón es más corto, la deceleración que sufrimos en esta fase de la pisada es más leve y ahorramos energía manteniendo la aceleración.

Las tres fases del método POSE

Método POSE

El método POSE consta de tres fases o figuras que podemos practicar para llegar a un buen dominio de la técnica. La primera figura o “POSE” es el origen de todo el movimiento: nos mantenemos con un pie en el aire, cerca de nuestro centro de gravedad, mientras que el pie que queda apoyado en el suelo mantiene el equilibrio de todo el cuerpo. Esta figura requiere una buena fuerza muscular (recordemos que el entrenamiento de fuerza en los runners, sobre todo del tren inferior, es básico para conseguir una buena técnica de carrera), una buena movilidad de las articulaciones y una buena estabilidad a través de un core o zona media fuerte.

En la segunda posición o “caída”, el pie que antes estaba en el aire pasa a apoyarse en el suelo por debajo de nuestra cadera: este es el momento en el que transformamos la fuerza vertical (el pie del aire pasa al suelo) en una fuerza horizontal que nos impulsa hacia delante. Debemos mantener el tronco erguido para conseguir un buen equilibrio y estabilidad, sin inclinarnos hacia delante: los hombros deben mantenerse alineados con la cadera y los pies. Una inclinación de tronco excesiva nos haría perder el equilibrio y la aceleración.

En la tercera posición o “tirar” tenemos que volver a la posición inicial o “POSE” que llevábamos al principio. Para conseguirlo debemos tirar del pie que acaba de despegar del suelo para colocarlo cerca de nuestro centro de gravedad de nuevo. Este movimiento implica un buen trabajo de fuerza, elasticidad muscular y también de coordinación neuromuscular.

Una vez hemos vuelto a la posición de “POSE”, se vuelve a repetir todo el ciclo de la zancada consiguiendo de esta manera una carrera eficiente, rápida y fluida.