Deporte, Running

Derbi de las aficiones: así me ayudaron a volar las plantillas personalizadas

La prueba de pisada es una de las pruebas más importantes para ayudar a mejorar los tiempos y la técnica, y a evitar posibles lesiones y patologías.

Además de la prueba de esfuerzo que os he comentado ya en otro post, previamente al Derbi de las aficiones también me realicé un estudio de la pisada en la unidad de Medicina del deporte del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. Tras el estudio me hicieron unas plantillas personalizadas y me dieron unas cuantas indicaciones con las que mejorar mi técnica de carrera.

¿Qué se hace en un estudio de la pisada?

Estudio de pisada Sanitas

Al llegar a la consulta me atendió el doctor Carlos Martín, con quien estuve hablando sobre mis hábitos deportivos y del día a día: qué tipo de calzado utilizo diariamente, si acudo regularmente al podólogo o al fisioterapeuta, anteriores lesiones o patologías, etc. De ahí pasamos a una primera exploración en camilla, donde ya me dijo que tenía la fascia algo tensa, si bien no experimentaba dolor a no ser que ejerciera presión.

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Después pasamos al estudio biomecánico de la pisada: descalza y colocada sobre una plataforma de presiones el doctor realizó distintos tests para evaluar cómo se reparte el peso del cuerpo en ambos pies, cuál es mi tipo de pisada, cómo están orientadas las rodillas o si hay compensaciones biomecánicas para mejorar la posición de los pies. Las conclusiones más importantes fueron que tengo una marcada pronación en la pisada (el peso cae sobre el borde interno de la planta del pie, el más cercano al dedo gordo) y que mis rodillas están en valgo (es decir, proyectadas hacia el centro, posiblemente también debido a mi tipo de pisada). Todos los demás tests tuvieron buenos resultados, y el reparto de presiones en ambos pies era muy similar.

Estudio de pisada Sanitas

Tras este análisis estático, el doctor me valoró en dinámico, haciéndome caminar primero sobre la plataforma de presiones para ver cómo cambia mi pisada al moverme. También me evaluó grabándome en vídeo de alta velocidad mientras caminaba y corría, tanto descalza como con calzado deportivo. Esto me dio mucha información acerca de lo que tengo que mejorar en mi técnica de carrera: entro apoyando demasiado el talón, cuando debería centrarme en aterrizar con el medio pie, y también debo concentrarme en apoyar más peso en la zona lateral externa para compensar la pronación. Además, en el vídeo pude ver cómo en carrera las puntas de mis pies apuntan hacia fuera, lo cual me hace perder tiempo y energía al tener que rectificar la trayectoria de la pisada para avanzar hacia delante.

El doctor determinó que unas plantillas realizadas específicamente para mi pie con la tecnología 3D Scan Sport de Podoactiva podían ayudarme a mejorar mi pisada en carrera. Se realizan de forma muy sencilla: simplemente hay que colocar el pie sobre una plataforma que realiza una imagen virtual del pie en 3D mediante tecnología láser. Así se crean unas plantillas totalmente personalizadas para cada paciente.

Derbi de las aficiones: todo cuesta abajo, ¡y me salvaron las plantillas!

El domingo pasado se celebró el Derbi de las Aficiones, que fue mi primera carrera con las plantillas. Las probé antes corriendo un par de días y llevándolas puestas durante el día para ir acostumbrándome y que no me hicieran rozaduras en los pies el día de la carrera. Estaba un poco preocupada, ya que esta carrera es casi toda cuesta abajo a excepción del primer kilómetro: desde el estadio Santiago Bernabéu hasta el Vicente Calderón, con un desnivel de 300 metros. Cuando más sufre mi rodilla es en los descensos, así que no sabía si iba a poder terminarla o si tendría que parar en algún punto.

Como os dije, yo partía de una patología crónica en el tobillo: una inestabilidad causada por varios esguinces mal curados que en el tobillo izquierdo que me afecta también a la rodilla y que, a la larga, puede convertirse en una condromalacia rotuliana (una patología que supone la degeneración del cartílago de la rodilla), conocida también como “rodilla del corredor”. Esta patología hace que durante un esfuerzo largo o intenso me vea obligada a parar por el dolor, y sobre todo me afecta en actividades como la carrera o el esquí, donde la carga en la rodilla es mayor.

El domingo por la mañana me calcé las zapatillas con las plantillas, me puse mi camiseta del equipo merengue y salí hacia el Bernebéu pensando en si podría cruzar la línea de meta. Comenzamos a correr a las 09:10 aproximadamente: el primer kilómetro de subida fenomenal, y después tocaba bajar toda la Castellana. Iba cómoda, a un ritmo mejor del que suelo llevar habitualmente y sin ningún dolor en las articulaciones. Cuando me quise dar cuenta ya estábamos en la Puerta del Sol, llegando al kilómetro ocho, y seguía muy fresca y sin dolores a pesar de la bajada y del ritmo rápido.

No solo crucé la línea de meta, ¡sino que mejoré mi tiempo de 10 kilómetros del año pasado en casi cinco minutos! Al llegar a casa y durante todo el día no sentí ningún tipo de dolor, cuando eso es lo habitual en mí después de haber terminado una carrera. Unos cuantos estiramientos y a descansar para la próxima.

El uso de las plantillas y el haber trabajado en la corrección de mi pisada con las indicaciones que me dio el doctor Martín hicieron posible que el dolor no apareciera y que pudiera mejorar mis tiempos. Un estudio de pisada no solo te dice si eres pronador o supinador, sino que puede ayudarte a ser un corredor más eficaz y a correr de forma más segura.